CATALU�ADos reclusas, Josefina y Montse, hablan con el pont�fice en un auditorio con 80 presos y presas de tres c�rceles catalanasEl Papa Le�n XIV abraza a las presas del centro penitenciario Brians 1Actualizado Mi�rcoles,

junio

12:29Le�n XIV es el primer y �nico Papa que ha pisado una c�rcel en Espa�a. Y el centro penitenciario en cuesti�n es Brians 1, una prisi�n de las m�s antiguas de Catalu�a (en funcionamiento) y ubicada en Sant Esteve Sesrovires.En un acto en el teatro auditorio de la prisi�n y ante 80 reclusos, el pont�fice ha dado un discurso en el que ha remarcado que "los errores de la vida no determinan la identidad de una persona". "Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona. San Agust�n, en sus Confesiones, nos comparte su itinerario vital y nos habla de ello; si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos c�mo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones".Los 80 presos y presas que han asistido al encuentro con Le�n XIV han sido escogidos exclusivamente por su fe: son los que acuden cada fin de semana a misa y participan en las actividades de la pastoral cat�lica de c�rcel. Entre los 80 asistentes, hab�a 13 mujeres y 26 hombres de Brians 1, 32 hombres de Brians 2 y nueve mujeres de la prisi�n de Wad-Ras. Las dos presas que han tomado la palabra y han le�do un breve discurso ante Le�n XIV han sido Montserrat y Josefina, esta �ltima peluquera en el m�dulo de mujeres.El papa Le�n XIV a su llegada este mi�rcoles a la prisi�n de BriansEFELa primera visita de un Papa a una prisi�n espa�ola es en una c�rcel a las afueras de Sant Esteve Sesrovires, a 40 kil�metros de Barcelona y con la bandera del Vaticano ondeando estos d�as en la puerta principal del recinto, con capacidad para m�s de 1.000 internos. El traj�n ha sido constante en las �ltimas jornadas, con varias obras y mejoras, "constantes" en una prisi�n muy antigua, la segunda (en funcionamiento) y construida en 1991. Solo la supera Quatre Camins (1989) y la de mujeres de Wad- Ras, aunque esta �ltima con mucha menos capacidad.Las internas que participan en el taller de florister�a se han encargado de la decoraci�n. Por su parte, alumnos de los talleres art�sticos han confeccionado el obsequio que se entregar� al Papa: un plato de cer�mica de 30 cent�metros de di�metro con un dise�o inspirado en la paloma como s�mbolo de libertad y esperanza. Y en la caja que lo custodia se ha a�adido un fragmento escogido para la ocasi�n: "Estuve en la c�rcel, y vinisteis a m�" (Mateo 25:36).Josefina hace lo mismo con Le�n XIVEFELa idea de la parada en la prisi�n catalana parti� de la visita que el Papa hizo a una c�rcel de Bata en Guinea Ecuatorial y del inter�s mostrado por la realidad de las personas privadas de libertad. El conseller de Justicia, Ramon Espadaler, y el obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Xabier G�mez, plantearon al coordinador de los viajes pontificios, el monse�or Jose Nahum Jairo Salas, la posibilidad de que visitase una c�rcel, una propuesta que fue bien recibida y que el responsable de viajes pontificios se comprometi� a trasladar a Le�n XIV. Finalmente, fue incluida "a �ltima hora" en la agenda del Papa para su viaje a Barcelona.