El Papa ha sorprendido este miércoles con una pequeña licencia estilística durante su discurso en la Abadía de Montserrat. León XIV, de viaje en estos días por España, ha cerrado su intervención con un verso que reinventa una estrofa de El Virolai, el himno de La Moreneta, la patrona de Cataluña, y que posteriormente ha cantado el coro de la Escolanía de Montserrat. El Vaticano no ha explicado el porqué del particular cambio.El Virolai es uno de los signos de identidad de la Cataluña cristiana. Se remonta a 1880, cuando se celebraban los mil años del encuentro de la talla de la Virgen de la Moreneta, precisamente en una de las cuevas de la montaña donde está ahora el templo. La canción fue escrita para esa efeméride por el poeta Jacint Verdaguer y la música compuesta por Josep Rodoreda, profesor del Conservatorio del Liceu de Barcelona. Dedicada a la también patrona de Cataluña -un honor dado por León XIII-, su temática gira en torno a la Madre de Jesús y Cataluña.De ahí que no extrañara que en un acto que ha tenido un marcado corte mariano -el plato central era el rezo del rosario con los monjes benedictinos-, el Papa quisiera hacer un guiño a la tradicional canción. “Dels catalans sempre sereu la Princesa, dels espanyols i de tot el món l’amor; Digueu-nos: Sou el meu tresor, jo sóc la vostra mare, no tingueu por”, remató el discurso papal. [“De los catalanes siempre seréis la Princesa, de los españoles y de todo el mundo el amor; decidnos: sois mi tesoro, yo soy vuestra madre, no tengáis miedo”.]La frase, curiosamente, coge las dos primeras frases de El Virolai y cambia el resto del texto. El original es: “Dels catalans sempre sereu Princesa; Dels espanyols Estrella d’Orient; Sigueu pels bons pilars de fortalesa; Pels pecadors el port de salvament”. [“De los catalanes siempre seréis Princesa; de los españoles, Estrella de Oriente; sed para los buenos pilares de fortaleza; para los pecadores, el puerto de salvación”.]Un total de 10.000 fieles, según la organización, han subido hasta la Abadía de Montserrat para recibir al Papa en su segundo día de visita en Cataluña. A diferencia de acto del Estadio Olímpico, sí había más presencia de banderas catalanas e independentistas, además de otras de países latinoamericanos, la rojigualda y la vaticana.Tanto el rezo del rosario como la intervención del Papa han vuelto a mezclar el uso de catalán y del castellano. Además de los monjes benedictinos que viven en la abadía, en la ceremonia han participado el ministro de Transportes, Óscar Puente; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; los consejeros de Justicia, Acción Exterior y de Universidades, Ramon Espadaler, Jaume Duch y Núria Monsterrat, respectivamente. También estaba el presidente del Parlament, Josep Rull, y el exjefe de filas de Junts en la Cámara, Albert Batet.El acto en la Abadía, el punto cero de la raíces cristianas catalanas pero también epicentro de escándalos de pederastia en la iglesia, cierra los actos de celebración del milenario del templo. Esto puede explicar en parte por qué el pontífice ha tenido gestos especiales, como por ejemplo incluir más trozos en catalán en su discurso de los inicialmente planteados. León XIV tiene una especial relación con La Moreneta, pues durante su estancia en Perú su parroquia estaba consagrada la virgen morena. La curiosa licencia estilística del Papa llega un día después de otra polémica, aunque de carácter lingüístico. Con el uso del catalán bajo la lupa de algunos sectores del independentismo, León XIV se despidió ayer con un saludo en catalán muy popular: “Bon dia i bona hora!”. Después de ello ha surgido el debate sobre cómo tenía que escribirse la última palabra de la frase, con hache o sin hache. Hora es la unidad del tiempo y ora ora, hace referencia a un viento suave o a un tiempo suave y tranquilo. Ambas son aceptadas.