Mientras León XIV continúa definiendo las líneas maestras de su pontificado, en el Vaticano crece la atención sobre el grupo de colaboradores que le ayuda a tomar decisiones y gestionar el día a día de la Iglesia católica. Aunque muchas de estas figuras permanecen alejadas de los focos, forman parte del reducido círculo de confianza del Papa y desempeñan un papel clave en ámbitos tan diversos como la diplomacia, los nombramientos episcopales, la gestión económica o la organización interna de la Santa Sede. Desde su elección, León XIV ha mostrado una forma de gobernar basada en la colaboración con los organismos tradicionales de la Curia romana. Lejos de crear estructuras paralelas o círculos de poder informales, el Pontífice mantiene una relación estrecha con la Secretaría de Estado y con los principales responsables de los dicasterios vaticanos. Entre ellos destaca el cardenal italiano Pietro Parolin, secretario de Estado y considerado el número dos de la Santa Sede, así como el venezolano Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos Generales y uno de los hombres más influyentes del aparato diplomático vaticano. Uno de los nombres que más confianza inspira al Papa es el del cardenal español Ángel Fernández Artime. El salesiano asturiano, de 65 años, ocupa actualmente la responsabilidad de la vida consagrada dentro de la Curia y ha recibido varios encargos relevantes durante los primeros meses del pontificado. Su presencia en organismos vinculados a la gestión económica y a la supervisión institucional del Vaticano le sitúa entre los colaboradores más cercanos a León XIV. Junto a él aparecen otros dos cardenales con un peso creciente en el entorno pontificio. El portugués José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, es una de las voces intelectuales más influyentes de la Iglesia actual. A su lado figura el filipino Luis Antonio Tagle, responsable de la evangelización en los territorios de misión y considerado desde hace años una de las personalidades más destacadas del catolicismo asiático. Ambos han participado en tareas de coordinación y consulta directamente encomendadas por el Papa. La confianza de León XIV también alcanza a quienes gestionan los recursos económicos de la Santa Sede. Entre ellos sobresale Giordano Piccinotti, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el organismo encargado de administrar bienes inmuebles, inversiones y gastos del Vaticano. En el ámbito financiero y de asuntos reservados destaca igualmente el cardenal Fabio Baggio, vinculado además a proyectos impulsados por el Pontífice relacionados con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo humano. Las mujeres con mayor peso en el entorno de León XIV El nuevo Papa ha mantenido la apuesta por reforzar la presencia femenina en puestos de responsabilidad. Una de sus colaboradoras más cercanas es sor Raffaella Petrini, gobernadora del Estado de la Ciudad del Vaticano y encargada de la administración cotidiana del pequeño Estado. Su papel resulta fundamental en cuestiones organizativas, económicas y de gestión interna. Otra figura destacada es sor Simona Brambilla, responsable del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada. Su participación en órganos encargados de evaluar nombramientos episcopales refleja la confianza que León XIV deposita en ella para cuestiones especialmente sensibles dentro de la estructura eclesial. Más allá de los cardenales y prefectos, el Pontífice cuenta con un reducido equipo que coordina su actividad diaria. Entre ellos sobresale el sacerdote peruano Edgard Rimaycuna Inga, secretario personal del Papa y una de las personas que le conocen desde su etapa pastoral en Chiclayo. Junto a él trabaja el agustino nigeriano Edward Daniang Daleng, vice regente de la Casa Pontificia, encargado de la organización de la agenda y de buena parte de la logística que rodea la actividad del Santo Padre. El círculo de confianza se completa con colaboradores que acompañaron a Robert Prevost antes de convertirse en León XIV. Entre ellos figuran varios españoles, como el agustino Alejandro Moral, el obispo Luis Marín de San Martín, uno de los responsables del Sínodo de los Obispos, y Jordi Bertomeu, sacerdote especializado en investigaciones canónicas y procesos relacionados con abusos dentro de la Iglesia. Una delegación que refleja su estilo de gobierno La composición del entorno más cercano de León XIV permite identificar algunas de las claves de su pontificado. Predominan perfiles discretos, con amplia experiencia de gestión y capacidad para construir consensos dentro de una Iglesia marcada por sensibilidades diversas. El Papa parece haber optado por rodearse de colaboradores acostumbrados al trabajo interno y alejados del protagonismo mediático, una fórmula que busca reforzar la estabilidad institucional del Vaticano y garantizar una toma de decisiones más coordinada. Durante sus viajes internacionales, como el que estos días le lleva a España, muchos de estos nombres permanecen lejos de los focos. Sin embargo, forman parte del engranaje que permite al Pontífice mantener activo el gobierno de la Iglesia mientras desarrolla una intensa agenda pastoral y diplomática en distintos puntos del mundo. Mientras León XIV continúa definiendo las líneas maestras de su pontificado, en el Vaticano crece la atención sobre el grupo de colaboradores que le ayuda a tomar decisiones y gestionar el día a día de la Iglesia católica. Aunque muchas de estas figuras permanecen alejadas de los focos, forman parte del reducido círculo de confianza del Papa y desempeñan un papel clave en ámbitos tan diversos como la diplomacia, los nombramientos episcopales, la gestión económica o la organización interna de la Santa Sede.
Quién es quién en la delegación vaticana: los cardenales de confianza de León XIV
Desde responsables de la diplomacia vaticana hasta expertos en finanzas, cultura o nombramientos episcopales, estas son las figuras que ejercen una influencia decisiva en el funcionamiento diario del Vaticano















