CATALU�A
Le�n XIV en Espa�a
El coordinador de la visita del pont�fice a la milenaria abad�a benedictina subraya su "proximidad con las personas m�s necesitadas"El subprior y portavoz de la Abad�a de Montserrat, Bernat Juliol.ABAD�A DE MONTSERRATActualizado Mi�rcoles,
junio
06:22Cuando la comunidad benedictina de Montserrat traz� el dise�o de la celebraci�n, en 2025, de los mil a�os del simb�lico monasterio catal�n, situado en la rocosa monta�a del mismo nombre, el estado de salud del Papa Francisco era d�bil, lo que oblig� a descartar cualquier posibilidad de contar con su presencia. Seis meses despu�s del te�rico cierre de esta conmemoraci�n, Le�n XIV pone hoy el colof�n con una visita a la abad�a en el segundo d�a en Barcelona de su viaje apost�lico a Espa�a."Nos llena de alegr�a que el Santo Padre se haya querido sumar a los millones de peregrinos que ascienden cada a�o", expresa en una conversaci�n con EL MUNDO Bernat Juliol, subprior, mayordomo (gerente y administrador), portavoz y responsable de la organizaci�n de la visita."Este reconocimiento y que venga a venerar a santa Mar�a es un cierre perfecto e hist�rico", abunda quien tambi�n ha sido el comisario de las m�s de mil actividades con las que la Abad�a de Montserrat record� los mil a�os transcurridos desde que el abad Oliba de Ripoll (Girona) enviase a un grupo de monjes a Montserrat para construir un cenobio benedictino junto a la ermita dedicada a la virgen que hab�a en el macizo barcelon�s, conocida como La Moreneta.El pont�fice llega este mediod�a a la Abad�a de Montserrat tras su visita al Centro Penitenciario Brians 1, donde tiene programado un encuentro con reclusos y en el que dos mujeres le reportar�n testimonio de sus casos. Una visita cargada de simbolismo como la que tendr�, horas m�s tarde, en la iglesia de San Agust�n con entidades que trabajan con personas en situaci�n de pobreza. "El Papa transmite que la espiritualidad y la fe cristiana carecen de sentido si no tienen una dimensi�n social", dice el padre Juliol. "La fe sin obras, sin esa proximidad a los m�s necesitados, pierde su sentido", a�ade el subprior de la comunidad benedictina."Es una buena oportunidad para que los j�venes observen el mensaje social que representa", abunda el responsable de la administraci�n y la comunicaci�n de este monasterio que se rige por la regla de san Benito. El padre Juliol valora el papel de Robert F. Prevost "en la mediaci�n" en conflictos y "como referente internacional".Le�n XIV se despedir� de la abad�a tras haber compartido un almuerzo con los monjes. "No se puede comer cada d�a con el Papa, eso ocurre una sola vez en la vida" comenta de forma distendida el subprior de Montserrat, que, por otra parte, reh�ye la pol�mica de los �ltimos d�as por su uso del catal�n en la visita: "Evidentemente estamos ligados a la cultura catalana y la lengua, pero no nos corresponde entrar en esa pol�mica, que adem�s parece que se ha resuelto".











