La Pen�ltimaA ver si tomamos todos nota del mensaje de reconciliacion del Papa. Si adem�s es guapo. Tiene cara de pillo, de pillo bueno, de buena gente.El papa Le�n XIV, en el Movistar Arena, el pasado domingo.Actualizado Martes,
junio
21:37El d�a 2 de noviembre de 1982, mi madre y mi abuela estaban m�s felices que de costumbre para ser un d�a de diario. Se levantaron muy temprano y no para llevarnos al colegio, sino para acudir a su evento del a�o: ver en persona a su �dolo, su Santidad Juan Pablo II. Por entonces yo estaba en otros menesteres que difer�an en estilo pero no en intenci�n y actitud. Mi acontecimiento tendr�a lugar d�as m�s tarde, concretamente el 20 de diciembre. Y no en el cementerio de La Almudena, sino en el Pabell�n de Deportes del Real Madrid. Ellas acud�an a una misa oficiada por el Papa. Yo, a la puesta de largo en directo del grupo Mecano. Pero la fe, admiraci�n y veneraci�n brillaron por igual en ambos escenarios. El domingo pasado tuve la suerte de ser bendecido por el Santo Padre Le�n XIV. Y jam�s tuve m�s presente a mi madre y a mi abuela cuando tuvieron la suerte de conseguir sitio en primera fila y admirar y escuchar las sabias y coherentes palabras de Karol Wojtyla. Al llegar a casa, mi abuela me dijo: �He visto a un �ngel, a un santo�. Esa frase se me qued� clavada.Para saber m�sAhora soy yo quien la protagoniza: he visto a un santo. Un santo que me dio la mano y me mir� a los ojos. Y no miento: es de lo mejor que me ha pasado en mi vida. No exagero. Alguien que te produce sensacianes bonitas ha de ser especial. Alguien que te invita a reflexionar, que te anima a quererte a ti mismo y por ende a los dem�s. Alguien que te recomienda rebajar el tono irascible y antip�tico para abandonar el enfrentamiento ineccesario y que te insta a que nos respetemos y admiremos aunque pensemos de forma diferente. Alguien as� es alguien total. Porque en �l y sus palabras est� la esencia del avance. Lo que quiero para m� lo quiero para los dem�s. M�xima cristiana que deber�a ser asignatura obligatoria en la carrera de la vida. Educaci�n, buenas maneras y diplomacia. Respeto y espiritualidad. Todo eso tiene un nombre: Le�n XIV. Adem�s es guapo. Tiene cara de pillo, de pillo bueno, de buena gente, y su tono de voz transmite paz y serenidad mezclada con alegr�a y celebraci�n. Con m�sica, con atascos que no molestan, al menos a m�.Encontrar a personas que te devuelven a casa con una sonrisa en la cara es un lujo. Hasta mi amigo Juanillo, ex pintor de corte de Gadafi y agn�stico, me ha escrito este mensaje: �Ayer te vi en la tele. �Has o�do bien lo que ha dicho el Papa, verdad? Nada de polarizaci�n. Y respeto unos a otros. Marito, a ver si entre todos hacemos caso al Papa, creyentes o no creyentes. Que sepas que hoy me siento muy orgulloso de ser tu amigo�.
















