EEUU tardó cinco años en enviar a España el contenido del móvil de Rodolfo Reyes, el empresario venezolano que fue socio de Plus Ultra, y fue un “traslado espontáneo”. Y los mensajes contenidos en ese terminal son una de las principales pruebas que sustentan la causa del juez José Luis Calama contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias. Esta semana, el citado juez de la Audiencia Nacional emitía una nueva resolución acordando enviar una comisión rogatoria a EEUU para poder usar como fuente de prueba en el proceso penal la extracción del contenido del móvil de Reyes. El auto recoge que ese móvil fue incautado por la Homeland Security Investigations (HSI) en 2021, pero la información no fue trasladada por los servicios norteamericanos hasta el 18 de marzo de 2026.

Con todo, Izquierda Unida, que nada más conocer el auto de Calama en el que imputó a Zapatero ya denunció la posible irregularidad del uso de los datos de ese móvil, considera ahora que esas actuaciones puestas en marcha por el juez instructor para garantizarse que este contendido “pueda ser usado en una futura vista oral después de reconocer su uso preliminar en la investigación deja entrever serias dudas sobre la legalidad de la obtención de dicha información y, por tanto, cuestiona su utilizada en un procedimiento judicial en nuestro país con plenas garantías”. Es decir, IU apunta a que la manera en la que se ha obtenido esa prueba clave podría dar lugar a la nulidad de la causa.