I. Asenjo
Actualizado a las 19:02h.
Diversos estudios dermatológicos coinciden en que el agua a altas temperaturas elimina los aceites naturales de la piel, aumenta la pérdida de agua transepidérmica y favorece la sequedad, la irritación e incluso patologías como la dermatitis. Organismos como la Academia Americana de Dermatología recomiendan duchas tibias y de corta duración precisamente para preservar esa función protectora.
Y es que lo que para muchos, sobre todo en los meses más fríos del año, es un auténtico placer, para la salud de nuestra piel es un tormento. Pese a lo reconfortable que parezca una buena ducha caliente, con su sensación de calor y relajación muscular inmediata, detrás se esconden algunos riesgos.
Y así lo advierte en una de sus últimas publicaciones Xavi Batalla, doctor experto en medicina regenerativa, quien durante una entrevista en el pódcast 'Focus ON', asegura que «las duchas de agua caliente envejecen tu piel y dañan el pelo».









