Despedirse de una mascota no es sencillo. Como un miembro más de la familia que es, su muerte también afecta duramente a sus dueños. Sin embargo, no todo el mundo lleva el duelo de la misma manera. Así, existen todo tipo de maneras para mantener el recuerdo de los más peludos siempre presente Aunque, en el caso de Claire Hobson, una maquilladora profesional, fue más allá. La mujer, que reside en Reino Unido, perdió a su perro Patch tras 20 años viviendo con él. Después de tantos momentos juntos, separarse no era una opción. Por ello, en lugar de enterrar las cenizas de su mascota o guardarlas en su hogar, decidió que las llevaría siempre consigo. Uniéndolo a su profesión y su pasión por el maquillaje, las mezcló con la tinta de su último tatuaje."Estaba a punto de irme a Dubái para mudarme allí. Vivía entre dos países y pensé: No quiero meter sus cenizas en una maleta'. Pensé: 'Me voy a tatuar el delineador de ojos y estoy segura de que hay gente que se tatúa a sus seres queridos en el cuerpo, así que ¿por qué no incluirlo en mi delineador?", confesó en el programa de la televisión británica This Moring.

De esta manera, a pesar de que ella misma sabía que era una idea "descabellada", le consultó a su tatuadora y esta aceptó sin problema Ella también acababa de perder a su mascota, por lo que entendía su pesar. Así, utilizando una pequeña parte de los restos de Patch, procedió a tatuarle el delineado de los ojos. Aunque esta idea tiene un pequeño problema. Este tipo de tatuajes no son permanentes y, al cabo de unos años, deberá volver a retocárselo. Sin embargo, Hobson ya era consciente de ello, por lo que cuando tenga que repetir el proceso, simplemente usará más cenizas de Patch. "Los perros son leales, constantes, están ahí todos los días y te dan besos cuando llegas a casa del trabajo; es la forma más pura de amor. No hay malicia. No hay manipulación. Se alegran de verte todos los días durante 20 años. Estará más tiempo conmigo", destacó.