La mejor manera de acompañar al menor tras la pérdida es tener en cuenta su vínculo con el animal, con mensajes directos según su madurez emocional y haciéndole partícipe de la despedida

La muerte forma parte de la vida, pero gestionar el duelo por la pérdida de un ser querido no es fácil, y el fallecimiento de una mascota no es una excepción.

-a-pasar-el-duelo-por-su-mascota.html" data-link-track-dtm="">Cuando se convive con un animal durante años, este pasa a ser parte de la familia. El fin de su vida puede ser la ocasión para que los padres acompañen a los hijos con el objetivo de enseñarles a gestionar una situación que tendrán que experimentar muchas veces: los duelos. “Cuando una mascota muere es una buena oportunidad para que los niños se familiaricen con el tema, siempre desde un acompañamiento empático y validando sus emociones. Es decir, dejando que expresen abiertamente lo que siente sin juzgarles”, explica la psicóloga familiar Diana González.

González destaca la importancia de acompañar al menor en el proceso de comprender que el dolor emocional es natural: “Resulta clave para transitar un duelo, por lo que hay que evitar comentarios que le confundan, como ‘no deberías sentirte así’, o evitar eufemismos, como ‘se durmió’ o ‘se fue de viaje”.