Un perro acompaña a las personas que despiden a un ser querido en el tanatorio de la Ronda de Dalt de Barcelona. EFE/ Marta Pérez

Martina Castells González |

Barcelona (EFE).- Los tanatorios, percibidos a menudo como espacios fríos y solemnes, están evolucionando hacia entornos que priorizan el acompañamiento emocional con el objetivo de humanizar el duelo y lo hacen con nuevas iniciativas, como la terapia asistida con perros, que son un «bálsamo» para quienes atraviesan momentos de pérdida.

Desde hace algunos meses, un prueba piloto de esta terapia con perros acompaña a las personas que despiden a un ser querido en el tanatorio de la Ronda de Dalt de Barcelona, gracias a una iniciativa pionera impulsada por la funeraria Àltima en colaboración con el Centre de Teràpies Assistides amb Cans (CTAC).

«Cuando el perro se aproxima a una persona en un momento emocional tan delicado es como un bálsamo para las emociones», explica a EFE Eva Domènec, responsable de las Intervenciones Asistidas con Animales (IAA) del CTAC, que añade que los peludos demuestran que lo importante es la presencia, más allá de las palabras.