Cabo SueltoEl Papa en el Congreso de los Diputados.Actualizado Lunes,
junio
22:48Audio generado con IALa tourn� del Papa tiene invisibilizado al equipo pol�tico habitual. Es una desaparici�n de conveniencia, pero ma�ana volver�n las hoces, los martillos, el pu�o americano y los garrotes. No quedar� en ellos rastro de los discursos en los que Le�n XIV -adem�s de ejercer su labor pastoral arremetiendo contra los derechos al aborto y la eutanasia (como corresponde a un eficiente profesional de lo suyo)-, les dej� caer que han hecho de la mediocridad una terca forma de violencia y del ruido a navajas una est�tica de alba�al. Ni uno s�lo de ellos levanta un �xtasis igual en sus parroquias, otra verdad a tener en cuenta. Este Le�n XIV insisti� en el Congreso sobre los inmigrantes y la decencia de dispensar respeto tambi�n a quien come el pan sin bautizar. La vieja gram�tica del milagro no parece importarle demasiado. Habla de los abusos sexuales sin atajar, sin responder, desdivinizando un poco el Vaticano.Pero destaca este otro asunto: en buena parte de los discursos no lit�rgicos ha hecho de la cultura un eje. Citando a poetas, claro, pero tomando a la vez la cultura por uno de los lados buenos. La cultura como prote�na de civilizaci�n, de respeto, de diversidad, de cr�tica. La cultura, sea lo que sea, como buj�a para acelerar mejor y detenerse mejor y observar con m�s escudos y m�s armas y m�s letras. De los �ltimos Papas que pasearon por aqu�, �ste es el que trae la conciencia m�s sensata sobre los beneficios de la experiencia c�vica de la cultura, del acceso a la cultura. Ni alta ni baja, sino cultura para no descender a�n m�s.En tres d�as de festival en Madrid ha lanzado m�s veces por la boca este concepto que la mayor�a de pol�ticos en la �ltima legislatura. Eso sugiere algo, me parece. No se refiere a la cultura que algunos partidos aporrean confundiendo creaci�n con subvenci�n, sino a esa manera humana de contornearse mejor y comprender complejidades y diferencias y desaf�os y desacuerdos. Cultura como energ�a eficiente, como discusi�n sostenible, como comuni�n y como estado de alerta. Cultura contra propaganda. Cultura contra extorsi�n. Violentamente cultura contra la revancha y el abuso, por pura democracia, por progreso. Que cada cual piense y crea lo que quiera. Un Papa ha venido a decir mil veces cultura. No arregla nada, pero ofrece posibilidad. Tambi�n a quienes no estamos en las filas de creer, pero confiamos en saber vivir.Ma�ana volveremos en Madrid al asalto vulgar de la pol�tica de todos los d�as. Al matorral.













