Jugar al golf con una pelota de f�tbol, combatir en simult�neo en ajedrez y boxeo, reproducir en la vida real el quidditch de Harry Potter, trenzarse en un simulacro de lucha medieval con reglas de rugby o, simplemente -aunque de simple no tenga nada- correr hacia atr�s. Esos son algunos de los deportes no convencionales que se practican en Espa�a. No est�n de moda, no son virales, no tienen estrellas mundiales ni perspectivas de volverse masivos. Pero un par de veces a la semana un silencioso nicho sostiene su existencia con estoicismo.�Estamos intentando que se nos quite esa imagen de frikis�, dice Jorge P�rez, referente de la Asociaci�n Aragonesa de Jugger, una actividad que combina elementos de rugby y de esgrima, en la que dos equipos de cinco jugadores se enfrentan con armas de espuma con el objetivo de clavar un bal�n (el jugg) en la porter�a rival. Inspirado en la pel�cula The Blood of Heroes (1989), no es violento ni hay golpes directos, pero implica un despliegue f�sico importante.El desaf�o, asegura Jorge, es la seriedad. �A veces empieza gente que se lo toma en chiste y le tienes que decir: "Oye, que hemos venido a hacerlo en serio". Ya nos pegamos con palos y bolas girando, solo falta que adem�s hag�is el tonto en mitad del entrenamiento�, apunta el entrenador que empez� en el jugger en 2013 con 17 a�os y que ahora dirige a 50 jugadores en Zaragoza.El entrenamiento de 'jugger' en Zaragoza: se lo toman en serio y no quieren ser vistos como frikis.Toni Gal�nUn camino similar para dejar de ser meme sigue el qu�dbol, el nombre oficial que desde 2022 adquiri� el quidditch, inspirado en el juego en el que Harry Potter, montado a su escoba voladora, se mov�a con habilidad maradoniana. �Se est� buscando parecerse m�s al rugby que a Hollywood�, define Andr�s Vargas, DT del equipo Madrid Wolves, que entrena cada domingo en el parque de Juan Carlos I. Con el correr de los a�os, la actividad fue dejando de lado los elementos de cosplay, como las escobas y las capas, para adoptar palos, redes y pelotas como los de los deportes convencionales.A diferencia de la pel�cula, se juega al ras del suelo, con dos equipos de siete jugadores que compiten para marcar m�s puntos lanzando una pelota a trav�s de las tres porter�as del rival. No hay escobas, pero se mantiene la obligatoriedad de sostener un palo entre las piernas. Aunque tienen una misi�n competitiva, Andr�s valora que el quidditch ha sido la puerta de entrada al deporte para un p�blico poco acostumbrado a la actividad f�sica. �A lo mejor no han hecho deporte en su vida y se terminan quedando. Se sienten m�s incluidos que en deportes como el f�tbol o el baloncesto, donde al que no tiene habilidad se lo suele marginar. Aqu� todo el mundo se siente mucho m�s incluido�, destaca el entrenador, que el 21 de junio espera viajar a un certamen europeo en Basilea.Herederos de Harry Potter, los jugadores de qu�dbol (ex quidditch) quieren dejar atr�s el modo 'cosplay'.CEDIDASolo pocos elegidos pueden dedicarse de lleno a una de estas actividades de nicho. Es el caso de Piero Menor, el �nico jugador de footgolf de Espa�a que vive de la actividad, tanto por lo que hace en los campos como por su perfil de las redes sociales. �Vemos una gran oportunidad de crecimiento por tener un target ligado al f�tbol, creemos que en el futuro se va a profesionalizar�, se ilusiona Piero desde Acapulco, donde se celebra su Mundial.El footgolf, donde un jugador de champions puede perder con �el gordito de turno�El footgolf es f�cil de explicar (las mismas reglas del golf, pateando una pelota de f�tbol hacia un hoyo proporcional), pero no tan f�cil de jugar. �Para el ego del futbolista es muy bueno, porque viene gente que ha jugado Champions y les gana el gordito de turno que lleva tres a�os en el footgolf�, celebra Piero.En la Federaci�n Espa�ola de Footgolf estiman que hay unas 500 personas en el pa�s que habitualmente practican el deporte aprovechando la infraestructura de los campos de golf. �El perfil m�s general es el del jugador de f�tbol que ya est� un poco hasta las narices de hacer un pique y que se le joda el isquio�, explica Piero. Y asegura que, a nivel f�sico, implica algo similar a �sacar de porter�a 40 veces, caminando cinco kil�metros�. El deporte est� forzado a convivir con el golf, donde sus jugadores son �ciudadanos de segunda o tercera clase�.Piero Menor, el �nico espa�ol que logra vivir del footgolf, representa al pa�s en el mundial de la disciplina.Corriendo hacia atr�s, la catalana Sandra Corcuera ha hecho mucho para empujar hacia adelante a su deporte, el retro running. Ning�n misterio: correr hacia atr�s. Eso s�, siempre en una pista ol�mpica o con la compa��a de un gu�a, para evitar ca�das. De 53 a�os, Sandra, que toda la vida hab�a practicado atletismo, se interes� en la actividad en 2007 y desde entonces no hubo marcha atr�s: consigui� siete t�tulos mundiales en diferentes variantes y es la referente indiscutida en Espa�a, aunque actualmente dice que se siente algo �cansada� por la dificultad para conseguir patrocinadores.�En el comienzo me puse a investigar y descubr� que atletas y entrenadores lo usaban como complemento de la carrera tradicional para equilibrar la musculatura antagonista y evitar lesiones. Como yo me lesionaba mucho, empec� a a�adir unos minutos a mis entrenamientos y vi c�mo mis lesiones desaparecieron�, relata. Desde ese punto avanz� (o retrocedi�) hasta la cima.Un friki-deportista de almaSi existe un friki-deportista con todas las de la ley, ese es Miguel Maricalva, de 31 a�os, cuya �ltima pasi�n ha sido despertada por el chess boxing. El nombre lo dice todo: dos jugadores alternan minutos entre el tablero y el ring, en un duelo cruzado de fuerza y de cerebro.�Hay mucho rollo filos�fico, pero al final son dos cosas muy distintas y lo interesante son las t�cticas emergentes que aparecen en el cambio de una a otra. Sales del ring con la adrenalina disparada y tienes que calmarte para sentarte en el tablero�, describe Miguel.Sin talento para el f�tbol, pero con gran voluntad para competir, Miguel siempre persigui� el desaf�o de superarse a s� mismo en nuevas actividades. Ha practicado el rugby, el ultimate (como el rugby pero con freesbee), el highline (equilibrio sobre una cinta en las alturas) y su instrumento musical es... la trompa. �Siempre he tendido hacia actividades no convencionales�, reconoce y abona a la m�xima que dice que el placer est� en la b�squeda.