El Observatorio Europeo del Clima y la Salud calcula que la provincia andaluza puede alcanzar en tres lustros hasta 41 días lectivos anuales con más de 30 grados
La imagen impresiona. En el mapa de Europa, casi del todo blanco, destacan en verde España ―excepto la cornisa cantábrica―, el sureste de Francia y todo el este de Grecia. En amarillo, Córdoba y Huelva, y en naranja, color del peor escenario térmico previsto, Sevilla y la isla de Chipre. El plano representa el futuro de calor que durante los próximos 15 años les espera a los alumnos de toda Europa, y los más perjudicados, los que tendrán más días lectivos con bochorno, son los sevillanos, justo por debajo de los chipriotas.
El Observatorio Europeo del Clima y la Salud, dependiente de la Comisión Europea y la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), ha publicado esta primavera el mapa que señala qué estudiantes sufrirán más las consecuencias del cambio climático desde ahora hasta el año 2100, con los diferentes escenarios posibles que calculan los científicos expertos. La provincia de Sevilla tendrá 41 días lectivos al año donde alcanzará o superará los 30 grados, con una probabilidad del 50%, según las previsiones con un calor “bajo”, desde ahora hasta 2040. A esta provincia andaluza con dos millones de habitantes solo la supera, con peores perspectivas, la isla de Chipre, con un millón, que tiene una previsión de 43 días lectivos al año con esas altas temperaturas los próximos 14 años. Madrid, por ejemplo, podrá sufrir siete jornadas por encima de los 30 grados y Zaragoza el doble con 14, del total de 175 que tiene el calendario lectivo al año.








