Las escaleras que conducen a la entrada principal del Instituto Tecnol�gico de Massachusetts (MIT), flanqueada por columnas j�nicas, se convierten a finales de mayo en el escenario de sesiones fotogr�ficas a cualquier hora del d�a. Es la semana de las graduaciones y los estudiantes, vestidos de gala, posan orgullosos con las estolas que acreditan que han terminado un curso, la carrera o el doctorado en la que es considerada por varios rankings la universidad m�s prestigiosa del mundo.Estamos en Cambridge (Massachusetts, Estados Unidos), epicentro de la excelencia acad�mica mundial. Esta buc�lica localidad separada de Boston por el r�o Charles atrae cada a�o a cerebros de todo el planeta. A s�lo 20 minutos caminando se encuentra Harvard, otro referente en investigaci�n al que se suman instituciones como la Lesley University o Cambridge College.EXCELENCIA+CURIOSIDAD. Un gran cartel colgado en el vest�bulo del MIT revela a estudiantes y visitantes la f�rmula que ha propiciado que de los laboratorios y aulas de este instituto fundado en 1861 hayan salido m�s de un centenar de premios Nobel, entre profesores, investigadores y estudiantes. El siguiente podr�a ser un f�sico espa�ol: se llamaPablo Jarillo-Herrero y el pr�ximo jueves cumplir� 50 a�os.Este cient�fico valenciano revolucion� en 2018 el campo de los nuevos materiales desde el laboratorio que dirige en el MIT. Con sus experimentos sobre el denominado �ngulo m�gico del grafeno ha conseguido que este material bidimensional compuesto por carbono, flexible y extremadamente fino y resistente, pueda adoptar el comportamiento de cualquier otro material. Un extraordinario logro que le ha colocado en las quinielas de candidatos al Nobel. "Es verdad que desde 2018 ya no puedo decir que es imposible que me den el Nobel, pero por supuesto no est� garantizado", cuenta mientras recorremos el pasillo infinito, como se conoce a la arteria principal del MIT. "Normalmente est� lleno de estudiantes, pero ahora est�n de celebraci�n".El f�sico, en su nuevo despacho del Instituto Tecnol�gico de Massachusetts.Nos conduce hasta su nuevo despacho, al que se acaba de mudar y en el que a�n tiene cajas sin abrir. Desde la ventana se ve el �rbol procedente del esqueje del hist�rico manzano de Newton que se plant� en el patio del MIT. Junto a fotos, cartas y regalos de sus estudiantes, en las estanter�as exhibe algunos de los prestigiosos premios que ha ganado, entre los que figura el Wolf, y a los que este a�o se ha sumado otro gran reconocimiento: el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundaci�n BBVA en Ciencias B�sicas. Lo comparte con el canadiense Allan MacDonald, que en 2011 sent� los fundamentos te�ricos del �ngulo m�gico del grafeno, predijo algunas de sus propiedades y le puso ese nombre.El 18 de junio, recoger� el galard�n durante la ceremonia que la Fundaci�n BBVA celebrar� en Bilbao, a la que le acompa�ar�n su padre, Carlos Jarillo, y Javier, uno de sus tres hermanos."Vengo de una familia humilde; mis padres se pusieron a trabajar con 16 y 17 a�os y no tuvieron estudios universitarios. Soy el �nico cient�fico de toda mi familia extendida, compuesta por 50 primos", repasa. En su casa, asegura, siempre le han inculcado el trabajo duro.Con motivo de la concesi�n del Premio Fronteras del Conocimiento, Papel pas� un d�a con �l en el MIT, recorriendo los laboratorios de nanoelectr�nica en los que cocina los materiales del futuro y acompa��ndolo en una jornada de trabajo. Lo de pasar un d�a en el MIT es literal, pues vive con su familia en el mismo campus, en una amplia y luminosa vivienda situada frente al r�o Charles, dentro de una de las residencias de estudiantes. Tanto �l como su mujer, Empar Rollano, que tambi�n es f�sica y valenciana, ejercen de jefes de casa, una figura que facilita algunas gestiones a los alumnos, y que si es necesario, ayuda a mediar en posibles conflictos.Compartimos a las siete de la tarde una cena con la pareja y sus tres hijos: Marta, de 15 a�os, y los mellizos Mar�a y David, que acaban de cumplir 11. En lo que respecta a las comidas, en esta casa rigen los horarios americanos pero se sigue la dieta mediterr�nea. Esta noche toca verdura y pescado al horno, y de postre, el f�sico ha preparado una nueva receta: tarta de queso de cuajada con fresas. Cocinar es uno de sus hobbies, y aunque lo que m�s le gusta es la reposter�a, cuando dispone del tiempo necesario prepara para sus estudiantes y amigos paellas como se hacen tradicionalmente en Valencia.En la cocina de su casa, con la tarta de queso que prepar� para la cena.Tambi�n le encanta bailar, el squash, y ahora se est� aficionando a la escalada, que practica con su familia en el gimnasio: "Llevamos una vida normal y corriente, aunque yo viajo mucho y es verdad que lo que a nosotros nos parece normal pues igual no lo es tanto. La mayor�a de nuestros amigos son colegas profesionales, y a algunos los hemos conocido por el colegio de los ni�os. Muchos somos extranjeros porque casi todos nos juntamos. Son nuestra familia aqu�, y nos ayudamos entre nosotros".Jarillo-Herrero se mud� a Cambridge en 2008, cuando ya era un f�sico muy prometedor. Tras licenciarse en Ciencias F�sicas en la Universidad de Valencia en 1999, curs� un m�ster en la Universidad de California en San Diego y se doctor� en la Universidad Tecnol�gica de Delft (Pa�ses Bajos). Poco despu�s, se uni� a la Universidad de Columbia, en Nueva York, para hacer un postdoc con Philip Kim, una eminencia mundial en grafeno que ahora est� en Harvard: "Al poco de llegar a Columbia, Harvard me invit� a un seminario. Seg�n supe despu�s por un amigo, en el MIT pensaron que Harvard intentaba reclutarme como profesor y me invitaron a que solicitara una plaza que ten�an disponible. Yo ya ten�a apalabrado con mi mujer que nos quedar�amos en EEUU entre dos y tres a�os m�s y luego volver�amos a Espa�a, pero para mi sorpresa me ofrecieron la plaza de profesor. Ah� ya le dije: 'Esto es demasiado bueno para decir que no; es como si el Real Madrid quiere contratarte y lo rechazas'".La convenci� argumentando que ser�an siete a�os, que es lo que dura el contrato de profesor asistente: �"Al cabo de ese tiempo, te hacen una evaluaci�n muy dura. En mi �poca echaban a la mitad de profesores porque no hab�an logrado el �xito que se esperaba de ellos. Yo pens� que no me quedar�a, pero en 2015 me hicieron permanente y en 2018, catedr�tico. Han pasado 18 a�os y mi mujer todav�a me lo echa en cara", dice riendo.A los pocos d�as de unirse al MIT, fue consciente de d�nde se hab�a metido: "Uno de los vicerrectores me invit� a una de las Random Faculty Dinners, que son cenas a las que asisten unos 20 profesores y en las que te sientan de manera aleatoria con tus colegas. Acept� y result� que a un lado ten�a al premio Nobel de F�sica Wolfgang Ketterle, y al otro, al matem�tico Peter Shor, inventor del algoritmo de computaci�n cu�ntica m�s famoso, el algoritmo de Shor, que desencripta informaci�n. Fue algo incre�ble para m�", recuerda.Para saber m�sDesde el inicio, asegura, ha tenido "100% de libertad" para escoger sus proyectos de investigaci�n. "Con 30 a�os me dieron un mont�n de dinero, muchos m�s recursos de los que jam�s me hubieran dado en Espa�a para empezar, y me dijeron: 'En siete a�os hablamos, a ver qu� haces'. Y me dieron total libertad para hacer lo que yo encontrara m�s interesante".Ahora tiene que conseguir financiaci�n para los proyectos que elige: "Cada vez m�s procuro tener no solamente fondos de las agencias federales, pues ahora hay menos por los recortes, y captar m�s fondos de fundaciones privadas y de la industria. Por ejemplo, Samsung y Honda me esponsorizan. Y tambi�n dispongo de recursos internos del MIT para investigar".Llegamos al ala de la universidad dedicada a la investigaci�n de materiales cu�nticos, en la que se encuentra el Jarillo-Herrero Lab. Son los materiales en los que las interacciones se producen a escala at�mica y que no pueden explicarse con la f�sica cl�sica porque a esa escala extremadamente peque�a, la materia adquiere propiedades y comportamientos nuevos. Es el nanomundo, en el que se manipulan �tomos y mol�culas. "En este pasillo estamos seis profesores, y s�lo hay uno cuyos padres nacieron en EEUU; casi todos somos inmigrantes o hijos de inmigrantes. Y m�s de la mitad de los estudiantes de doctorado e investigadores posdoctorales son extranjeros. Hay un ambiente muy meritocr�tico. Es gente que ha dejado mucho atr�s -familia, amigos, seguridad-, y creo que en ciertos aspectos es un poco m�s aventurera y emprendedora", reflexiona.Actualmente su equipo est� formado por 11 estudiantes, aunque ha llegado a tener 20: "Cada a�o entran entre dos y tres, y salen los que han terminado. Normalmente est�n conmigo unos seis a�os para hacer el doctorado. Y tambi�n tengo postdoc, es decir, ya se han doctorado pero siguen haciendo investigaci�n. La gran mayor�a son asi�ticos, sobre todo de China. Estoy muy ilusionado porque en septiembre comienza una estudiante espa�ola", resume.Pablo Jarillo-Herrero, en el pasillo del edificio de materiales cu�nticos del MIT en el que est�n sus laboratorios."Mis estudiantes son list�simos y trabajan muy duro. Dos tercios de ellos son mucho m�s inteligentes que yo, y me ense�an m�s a m� que yo a ellos, sobre todo a partir de los seis meses", asegura. �No les obligo a nada pero est�n supermotivados. Yo les digo que estar en el MIT es como estar en los Juegos Ol�mpicos. Al final lo haces por ti, as� que t� decides si trabajas muy duro o muy poco, pero entonces no vas a conseguir medalla. Y la gente viene aqu� a por el oro, y lo da todo". Recalca, no obstante, una diferencia con el deporte. "La carrera de un cient�fico es muy a largo plazo, as� que tienes que dosificarte para no quemarte, pero hay que trabajar mucho".La cultura del esfuerzo est� m�s que asentada: "Aqu� puedes trabajar 24 horas al d�a los 12 meses al a�o si quieres. Raro es el estudiante que dedica menos de 60 horas a la semana. Yo de toda la vida he trabajado entre 60 y 80 horas. Ahora lo m�s habitual es entre 50 y 60, pero hasta que tuve hijos lo normal eran 80. Intento que mis estudiantes tengan un equilibrio, pero puedes tenerlo trabajando 60 horas si eres eficiente", defiende.El Jarillo-Herrero Lab consta de tres laboratorios grandes y otro m�s peque�o, provistos de todo tipo de componentes electr�nicos, sofisticados microscopios, ordenadores, o bombonas de helio para experimentar y medir las propiedades f�sicas de los materiales bidimensionales como la superconductividad.En lo que respecta a la investigaci�n sobre grafeno, por un lado est�n los trabajos sobre grafeno en general, y por otro, la investigaci�n con el �ngulo m�gico del grafeno, que es mucho m�s novedosa.El material grafeno, que s�lo tiene un �tomo de grosor, fue sintetizado por primera vez en 2004 en la Universidad de Manchester por los f�sicos de origen ruso Andre Geim y Konstantin Novoselov, utilizando el m�todo de la cinta adhesiva que a�n se emplea hoy en d�a para tomar muestras para investigaci�n. Geim y Novoselov, a los que Jarillo-Herrero visit� para aprender sus t�cnicas, ganaron el Nobel en 2010 por este material que gan� fama mundial por su enorme potencial.Shuwen Sun, estudiante de doctorado, nos hace una demostraci�n del delicado proceso para conseguir muestras de grafeno a partir de cristales de grafito y cinta de celo. "Se ha conseguido un grafeno con una calidad m�s o menos buena, pero a�n con defectos. Es muy dif�cil transferirlo e incorporarlo a las cadenas de producci�n, y creo que va a llevar entre una y dos d�cadas conseguirlo. Pero ya hay startups y compa��as grandes intentando introducirlo poco a poco; se est�n haciendo cosas y se est�n haciendo bien", valora Jarillo-Herrero. Como ejemplos de su uso menciona bater�as, sensores para c�maras infrarrojas o sensores en el cerebro.El cient�fico examina una muestra de grafeno al microscopio.Pero el principal logro de su carrera y por el que aspira al Nobel es el �ngulo m�gico del grafeno, que ha dado lugar a un nuevo campo llamado twistr�nica o electr�nica de girar las cosas: "El grafeno es un metal conductor. No es un aislante ni un superconductor, simplemente es un buen metal. Cuando tienes una sola capa de grafeno, los electrones van muy r�pido. Pero si colocas encima de una capa de grafeno otra capa, y la giras a 1,1 grados, resulta que la velocidad de los electrones baja pr�cticamente a cero. Entonces ah� ocurre algo muy inusual. Se producen unos comportamientos muy inusuales de la materia que nadie se esperaba", se�ala mientras nos ense�a el lugar exacto del laboratorio en el que hicieron las mediciones que revelaron su hallazgo.De manera simplificada, el proceso f�sico que han logrado reproducir en su laboratorio genera una energ�a de repulsi�n en los materiales cu�nticos que da lugar a todas las fases de la materia cu�ntica. "Para que todo funcione, para que se produzca la magia, hay que rotarlo a 1,1 grados. Fue una sorpresa may�scula. Vimos que ese grafeno, que no es superconductor, ni aislante, ni un im�n, cuando lo colocas encima de otra capa de grafeno y lo giras a 1,1 grados, se pod�a volver de repente un material aislante, un superconductor, un material magn�tico, un material ferroel�ctrico.... De hecho, se puede convertir en todas las fases de la materia que conocemos en el universo". El estudio en el que describi� su logro fue el m�s citado en 2018 en todas las revistas del grupo Nature."Yo iba buscando algo y encontr� algo distinto y much�simo m�s grande de lo que esperaba", admite el f�sico, que describe el �ngulo m�gico del grafeno como la piedra filosofal al rev�s: "En la Edad Media, los alquimistas buscaban una piedra que convirtiera en oro todo lo que tocara. El grafeno de �ngulo m�gico es algo as�, pero a la inversa", compara. "Puedes convertirlo en todas las otras cosas. Result� que jugando con la geometr�a, puedo cambiar el comportamiento de la materia. Aunque todos sean �tomos de carbono".Sin embargo, fabricar un dispositivo de �ngulo m�gico de grafeno es a�n un proceso artesanal: "Una persona tarda entre dos y seis semanas, dependiendo de la complejidad del dispositivo. Porque hemos evolucionado y los hacemos con m�s de dos capas giradas. Uno de los �ltimos ten�a 12 capas. Por eso digo que mis estudiantes son como monjes medievales, que hacen algo precioso y �nico. A�n no sabemos c�mo hacer muchos a la vez", admite.El investigador, junto a los equipos en los que hicieron las mediciones que confirmaron su descubrimiento sobre el �ngulo m�gico del grafeno en 2018."Los ingenieros, los f�sicos y los qu�micos tenemos que trabajar juntos para resolver un mont�n de problemas b�sicos, y una vez resueltos, ya se ver� si se puede hacer bueno, bonito y barato, porque si no es barato no ser� de aplicaci�n masiva". Es algo que, seg�n el cient�fico, podr�a llevar d�cadas de trabajo. No obstante, cree que "el �ngulo m�gico del grafeno podr�a tener aplicaciones nicho en campos como la defensa, la seguridad o la tecnolog�a espacial, donde lo que prima no es que sea barato sino muy bueno".Entre los posibles usos de esta tecnolog�a en desarrollo, menciona sensores de luz infrarroja o de terahercios ultrasensibles para aplicaciones en astronom�a o en sat�lites; computaci�n neurom�rfica (inspirada en la forma en la que computa el cerebro) ultraeficiente para aplicaciones en inteligencia artificial, y ordenadores cu�nticos topol�gicos, robustos frente a errores y con qubits ajustables el�ctricamente. Parece ciencia ficci�n pero para trasladar estas y otras muchas innovaciones que se hacen en esta universidad a aplicaciones en electr�nica, medicina o energ�a, han construido el MIT.nano, uno de los centros de nanociencia y nanofabricaci�n acad�micos m�s avanzados de EEUU.En este edificio inaugurado en 2018 manipulan y crean materia en la nanoescala para hacer nuevos tipos de transistores. "Mis estudiantes vienen aqu� para conectar ese s�ndwich de �ngulo m�gico de grafeno al mundo externo. Yo casi no vengo porque no tengo nunca ocho horas seguidas para hacer algo y esto requiere mucho tiempo", expone.El d�a de nuestra visita, por ejemplo, dar� una charla a un grupo de empresarios latinoamericanos despu�s de comer y por la noche tomar� un vuelo para viajar a Espa�a y formar parte del Jurado de los Premios Rei Jaume I, en su tierra, Valencia.Un investigador trabajando en el MIT.nano.El ambiente futurista del MIT.nano, con luz amarilla en los laboratorios, electr�nica de �ltima generaci�n e investigadores con traje protector de la cabeza a los pies para no contaminar los equipos, convive con naturalidad con la solemnidad del edificio hist�rico, que se levant� hace m�s de un siglo cuando la universidad fue trasladada desde el centro de Boston a este lado del r�o.Si la fachada hace un gui�o a la antigua Grecia con su columnata, la famosa c�pula que cubre la biblioteca, construida en 1916, imita el Pante�n de Roma. Aqu� viene con frecuencia a concentrarse, y aqu� reflexiona con nosotros sobre sus planes de futuro, pues ahora que est� a punto de cumplir los 50, se plantea hacer otras cosas.A ra�z de sus �xitos, muchas universidades le han intentado fichar: "Estuve muy tentado con una oferta estratosf�rica que me hizo Princeton en todos los sentidos: a nivel personal, salario, fondos para investigar, recursos... Pero decid� quedarme aqu�. Ha sido por muchas razones, pero una de las principales es porque el MIT me ha ofrecido la oportunidad de intentar ayudar a Espa�a en ciencia y tecnolog�a", se�ala."Siempre me he sentido comprometido con mi pa�s y he aspirado a hacer cosas all�, aunque no es f�cil porque hay mucha burocracia, en Europa en general. Uno de mis sue�os, de hecho, es crear en Espa�a una universidad de prestigio como el MIT", asegura. Defiende que nuestro pa�s "tiene potencial para captar talento internacional, aunque har�a falta invertir muchos recursos e implantar una meritocracia radical; hay que intentar reclutar a los mejores y ofrecer buenas condiciones para investigar, buenos salarios y buenas condiciones personales".La estrategia, sostiene, no es tan distinta de la del f�tbol aunque las cifras sean diferentes: "Todo el mundo sabe qu� hay que hacer para que el Real Madrid sea el Real Madrid o el Barcelona sea el Barcelona. Yo creo que hace m�s una persona buen�sima que tres mediocres, y cuesta casi lo mismo. Tambi�n es necesario que haya m�s cultura de riesgo cient�fico y m�s confianza en los j�venes, que suelen tener las ideas m�s disruptivas". �l ha sido un ejemplo y ahora quiere contribuir a que ocurra con m�s frecuencia en Espa�a. Eso s�, no se plantea marcharse de EEUU: "Si pienso en mi futuro, me sigo viendo en el MIT".
En el laboratorio del f�sico Pablo Jarillo-Herrero, el 'mago' del grafeno:� "Uno de mis sue�os es crear en Espa�a una universidad de prestigio como el MIT"
Las escaleras que conducen a la entrada principal del Instituto Tecnol�gico de Massachusetts (MIT), flanqueada por columnas j�nicas, se convierten a finales de mayo en el...










