El físico español Pablo Jarillo Herrero acaba de ganar el prestigioso premio Kavli de Nanociencia por demostrar el ángulo mágico que permite desarrollar materiales capaces de asumir multitud de propiedades distintas, y que él compara con una “piedra filosofal inversa”. El premio lo sitúa como un claro favorito al Nobel.Si en la Edad Media los alquimistas buscaban un elemento capaz de convertir metales corrientes en oro, Jarillo Herrero ha sido el primero en demostrar que dos láminas de grafeno de un átomo de grosor rotadas una sobre otra con un ángulo exacto de 1,1 grados se transforman en un material con nuevas propiedades, como la superconductividad, el magnetismo o el aislamiento. Conseguir producir estos materiales a escala industrial supondría una revolución en el mundo de la computación, la física cuántica, la inteligencia artificial; ya que estas capas de grafeno podrían sustituir al silicio como material esencial para los chips.Jarillo Herrero, nacido en Valencia hace 49 años, dirige su propio grupo de investigación en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos. En 2017 fue el primero en demostrar experimentalmente el ángulo mágico rotando dos finas capas de grafeno, el material de carbono del que están hechas las minas de los lápices. Dos capas de grafeno rotadas una sobre otra con el ángulo mágico se pueden comportar como un superconductor, que facilita el transporte de electricidad sin pérdidas. Con más capas u otras configuraciones, surgen otras propiedades: magnetismo, aislamiento, incluso ferroelectricidad, que es una especie de dirección eléctrica interna que se puede modificar, ideal para producir superordenadores más eficientes y potenciar la inteligencia artificial.Jarillo Herrero comparte el galardón con Eva Andrei, de la Universidad de Rutgers y Allan MacDonald, de la Universidad de Texas en Austin, por sus contribuciones al desarrollo de este nuevo campo de la twistrónica —twist significa giro en inglés, una referencia a ese ángulo mágico demostrado por el científico español—. “Recibir el Kavli es un reconocimiento grandísimo a la investigación de mi grupo en MIT y en general al campo de la twistrónica”, asegura Jarillo a EL PAÍS. Y añade: “Siendo el primer español que recibe un premio Kavli, espero que esto sirva para inspirar a la gente joven a ilusionarse por la ciencia y la tecnología”.Jarillo Herrero es el primer español y también el primer hispanohablante que gana el premio Kavli de ciencias, unos galardones creados en 2008 por el empresario y filántropo noruego Fred Kavli, que cada dos años reconocen a investigadores en astrofísica, nanociencia y neurociencia. El investigador ya había ganado el premio Wolf, y este mismo año se llevó también el Fronteras de la Fundación BBVA de ciencias básicas junto a su colega MacDonald. Todo esto le sitúa como un claro favorito a ganar el Nobel, que sería el primero para un español en Física en toda la historia.En 2011 el físico teórico canadiense Allan MacDonald predijo que, si se lograra superponer dos capas de grafeno ligeramente rotadas en un “ángulo mágico” de 1,1 grados, surgirían propiedades electrónicas inesperadas. El equipo de Jarillo Herrero consiguió demostrar experimentalmente ese fenómeno en 2017, algo que MacDonald consideraba “casi ciencia ficción” debido a las enormes dificultades técnicas, y que el equipo del valenciano consiguió tras ocho años de trabajo.Antes, en 2009, la física de origen rumano Eva Andrei, profesora distinguida de Rutgers, fue la primera en demostrar experimentalmente que al superponer y rotar dos capas de grafeno cerca del ángulo mágico se produce un efecto muaré, conocido por las ondulaciones que producen las prendas a rayas en la televisión. Ese efecto estaba relacionado con las extraordinarias propiedades del material, especialmente su superconductividad eléctrica.En una reciente entrevista con EL PAÍS, Jarillo-Herrero explicó que las aplicaciones de la twistrónica están aún lejos de llegar. Harán falta unos 30 años o más para superar el gran escollo: producir estas finas láminas de forma industrial, a gran escala, lo que supondría una revolución para la computación y la inteligencia artificial, entre otros campos. El investigador no contempla regresar a España para continuar su labor investigadora, en parte porque no puede tener las posibilidades de las que goza en el MIT, una de las mejores universidades del mundo. “En España no se dan cuenta de lo que hace falta para hacer investigación del más alto nivel”, aseguró.El último premio Kavli de nanociencia lo ganaron en 2024 Robert Langer, Paul Alivisatos y Chad Mirkin por “su trabajo pionero en la integración de materiales sintéticos a nanoescala con funciones biológicas para aplicaciones biomédicas”, según el jurado del premio, que administra la Academia Noruega de Ciencias y Letras.
El físico Pablo Jarillo Herrero gana el premio Kavli de nanociencia, el más prestigioso del mundo en su campo
El investigador, favorito al Nobel, comparte el galardón con el canadiense Allan MacDonald y la rumanoestadounidense Eva Andrei






