La deducción por aportar al plan de pensiones del cónyuge permite reducir la base imponible del IRPF hasta en 1.000 euros anuales, siempre que se cumplan los requisitos establecidos. Esta ventaja fiscal resulta especialmente útil en hogares donde uno de los miembros tiene ingresos bajos, está en paro o no obtiene rendimientos relevantes. La medida está regulada en el artículo 51.7 de la Ley del IRPF y permite que el contribuyente que realiza la aportación aplique la reducción en su propia declaración. Para ello, el cónyuge titular del plan de pensiones debe tener rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas inferiores a 8.000 euros al año. Este punto es importante, ya que la norma habla de rendimientos netos y no de rentas brutas. Por tanto, puede beneficiar a parejas en las que una persona trabaja con un sueldo medio y la otra cobra una pensión baja, no trabaja o tiene ingresos irregulares por debajo de ese límite. Además, estas aportaciones no están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Para aplicar esta reducción en la declaración de la Renta, la aportación debe haberse realizado antes del 31 de diciembre del ejercicio que se va a declarar. La entidad gestora del plan emite el certificado correspondiente y el dato suele incorporarse al borrador mediante el modelo 345 que las gestoras remiten a la Agencia Tributaria. En la campaña 2026, correspondiente al ejercicio 2025, la aportación al plan de pensiones del cónyuge se consigna en la casilla 469 del modelo 100, dentro del apartado de reducciones por aportaciones a sistemas de previsión social. La reducción se aplica siempre al contribuyente que hizo la aportación, no al cónyuge beneficiario. Aun así, conviene revisar el Manual práctico de Renta, porque la numeración de las casillas puede cambiar cada año. El ahorro fiscal dependerá del tipo marginal del contribuyente. Con un tipo del 24%, una aportación de 1.000 euros puede suponer 240 euros menos en la cuota del IRPF; con un tipo del 30%, el ahorro sería de 300 euros, y con uno del 37%, alcanzaría los 370 euros. Esta reducción es compatible con la aportación al plan propio, por lo que un mismo contribuyente puede reducir hasta 2.500 euros anuales si combina los 1.500 euros del plan individual con los 1.000 euros del plan del cónyuge y cumple los requisitos exigidos. La deducción por aportar al plan de pensiones del cónyuge permite reducir la base imponible del IRPF hasta en 1.000 euros anuales, siempre que se cumplan los requisitos establecidos. Esta ventaja fiscal resulta especialmente útil en hogares donde uno de los miembros tiene ingresos bajos, está en paro o no obtiene rendimientos relevantes.
La deducción de hasta 1.000 euros que puedes aplicar por aportar al plan de pensiones de tu cónyuge
Una reducción del IRPF permite rebajar la base imponible hasta en 1.000 euros por aportar al plan de pensiones del cónyuge si sus ingresos no superan el límite fijado








