Según Reuters, los gobiernos de ambos países han acordado seguir colaborando en un sistema de drones y una red de datos relacionados

Alemania y Francia abandonan el desarrollo conjunto de un caza de combate de sexta generación en el marco del programa FCAS, un proyecto de 100.000 millones de euros del que estaba previsto que viese la luz en la década de 2040. El programa ha estado paralizado hasta ahora por el enfrentamiento entre Airbus (que representa a Alemania) y Dassault (en representación de Francia) por ver quién se hacía cargo del desarrollo y fabricación de las partes más importantes del caza, un obstáculo que finalmente ha sido insalvable.

Si bien el FCAS lleva asociados otros sistemas como los sensores —que corrían a cargo de Indra, que representa a España en el programa— o la nube de combate formada por drones, el caza era la parte principal de un proyecto en el que tanto Airbus como Dassault eran capaces de ofrecer una plataforma propia: la primera de ellas fabrica el Eurofighter, mientras que la compañía gala hace el Rafale; ambos son cazas de cuarta generación.

Según información de la agencia Reuters y del medio alemán Spiegel, el canciller germano Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron se han puesto de acuerdo en la imposibilidad de conseguir un entendimiento entre Airbus y Dassault, dando así al traste con un proyecto lanzado en 2017. Según fuentes del Gobierno alemán citadas por Reuters, ambos líderes han coincidido en que los países participantes del proyecto continuarán trabajando en un sistema de drones y una red de datos relacionados.