El análisis más amplio realizado hasta ahora sobre las reservas de agua subterránea de Brasil apunta a una pérdida persistente de acuíferos en diversas regiones, especialmente en el Nordeste y el Sudeste. El estudio, publicado el miércoles (3) en la revista Science Advances, muestra que en varias zonas el agua extraída del subsuelo no está siendo repuesta por las lluvias.

La investigación combinó datos de satélites de la NASA con información meteorológica e hidrológica en un modelo de inteligencia artificial para reconstruir las variaciones del almacenamiento subterráneo entre 2002 y 2023. En ese período, cerca del 12% de la precipitación media anual se destinó a la recarga de los acuíferos.El caso más crítico es el Sistema Acuífero Urucuia, en el oeste de Bahía y en la cuenca del río São Francisco. También están afectados acuíferos del Cerrado vinculados a las cuencas del Paraná, Tocantins-Araguaia, Guaraní y Serra Geral. El Pantanal presenta un escenario similar, asociado a la reciente expansión agropecuaria.

"Las aguas subterráneas representan el 98% del agua almacenada en Brasil", afirma Clyvihk Renna Camacho, del Servicio Geológico de Brasil y coautor del estudio. Los investigadores advierten que la pérdida de acuíferos también puede afectar a los ríos, cuyo caudal depende parcialmente de estas reservas durante los períodos sin lluvia.