Desde que un Gobierno europeo encarga una remesa de trenes hasta que los tiene a su disposición pueden pasar fácilmente ocho años, incluida una media de dos años de retraso en fábrica. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha participado este lunes en el Consejo de ministros de la UE alertando del problema de falta de competitividad de la industria ferroviaria europea, ante lo que reclama medidas capaces de acelerar los plazos de fabricación y entrega de trenes. Ello pasa por la toma de enfoques y estrategias comunes, se sostiene desde el ministerio español, con el fin de estandarizar procesos de producción y optimizar la cadena de suministros. Todo un vuelco que tendría encima a las autoridades de Competencia, ante lo que Puente también ha tocado este asunto con las máximas autoridades de la Comisión Europea.En busca de esa estrategia común, desde el sillón español se ha reclamado un espacio de diálogo en el que participen representantes de los agentes sociales, órganos reguladores, fabricantes y políticos relacionados con la industria ferroviaria. Si los grandes competidores se encuentran en Asia, el Gobierno español ve la necesidad de mayor volumen entre los fabricantes. Sin citarlo, también sería necesario una mayor flexibilidad entre la fuerza laboral para responder a las necesidades de las operadoras. La española Renfe tiene en marcha un concurso por que el busca hacerse con 30 trenes de alta velocidad tras recibir un paquete de otras tantas unidades del Talgo Avril con más de dos años de demora sobre el calendario previsto. La penalización impuesta por la operadora al fabricante fue de 116 millones, cuestión sobre la que Talgo busca ahora un acuerdo para zanjar la disputa.El propio Óscar Puente, acompañado por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha visitado en los últimos meses fábricas de Siemens en Alemania, Hitachi en Italia y de la china Changchun Railway Vehicle, filial de CRRC. La conclusión a la que llegó el representante del Ejecutivo es que la industria europea está lejos de los precios y plazos que ofrece el gigante chino.En la reunión de ministros celebrada en Luxemburgo, Óscar Puente ha señalado problemas que confluyen en las fábricas europeas, en pleno pico de demanda de trenes, como son la complejidad y falta de estandarización de los procesos de certificación y de producción. También ha llamado la atención sobre la falta de circuitos de pruebas para la homologación de trenes, proceso que se ve complicado por el continuo aumento de las circulaciones y las bandas horarias necesarias para labores de mantenimiento de las infraestructuras. Desde su punto de vista, la respuesta europea debe coordinarse en el seno de la UE.Para el actual Gobierno resultó imposible impulsar una integración de las vascas CAF y Talgo en el marco del cambio de propiedad en la segunda de ellas, en la que terminó entrando un consorcio liderado por el presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga. Talgo, que presentará un plan estratégico a la vuelta del verano, busca alianzas para atender oportunidades en distintos mercados.En el encuentro de ministros de Transportes también se han abordado temas como la crisis en Oriente Próximo, con foco en la disponibilidad de fuel de aviación; la estrategia industrial marítima, y cuestiones relacionadas con la descarbonización. También se ha puesto sobre la mesa, según ha explicado el ministerio a través de un comunicado, el Reglamento sobre los derechos de los pasajeros aéreos o el Reglamento sobre movilidad militar.