El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, ha apelado este lunes a la “responsabilidad” y “sentido común” de los profesores catalanes para que acaben con el conflicto educativo que hace meses que dura en Cataluña. Dalmau ha defendido que los problemas que arrastra el sistema educativo se acumulan desde hace más de una década y que su Govern no ha dado la espalda al colectivo. “Pedimos sentido común a los profesores, que se han encontrado un Govern que ha extendido la mano y que ha puesto más recursos que nunca”, ha asegurado en una entrevista a Cafè d’idees, de La2cat. “Hemos llegado a dos acuerdos muy importantes, que tienen voluntad de poner recursos. Por tanto, espero que, poniendo en el centro a los alumnos y las familias, podamos finalizar bien el curso, para no perjudicar a los alumnos y las familias, y empezar bien el curso. En este sentido, debemos ir con empatía ante todos estos problemas de fondo”, ha asegurado.Sobre la posibilidad de reiniciar las conversaciones con los sindicatos -la consejera de Educación, Esther Niubó, dijo el viernes que “el momento de la negociación ha acabado”-, Dalmau se ha mostrado esperanzado de “ser capaces de volver a sentarse en la mesa y reducir el conflicto”. “El Govern tiene la voluntad de llegar a acuerdos y poner recursos”, ha añadido. Preguntado sobre si se equivocó al firmar el acuerdo de marzo con CC OO y UGT, dos sindicatos minoritarios, que agravó el conflicto, Dalmau ha defendido su decisión. “Firmamos con aquellos que querían firmar. O era un acuerdo o bloqueo. Y en Cataluña hemos vivido muchas veces la situación de todo o nada”, ha incidido. Dalmau ha expresado su “empatía” ante los problemas del sistema y ha asegurado “entender” el malestar de los docentes. En este sentido ha atribuido el problema de fondo a los recortes y a la mala planificación de gobiernos anteriores. “Cataluña ha pasado de seis a ocho millones sin hacer los deberes para habilitar los servicios públicos e infraestructuras que necesitaba”, ha terciado. Asimismo, ha hecho un llamamiento a “reflexionar” sobre el modelo de escuela inclusiva y ver cuáles son “sus límites”, y no ha descartado la necesidad de abrir más plazas en centros de educación especial. De hecho, Dalmau ha atribuido a la tendencia de los últimos años de reducir las plazas en este tipo de escuelas a la situación actual. “Así hemos llegado a la situación que hemos llegado, con maestros saliendo a la calle”, ha rematado. En cuanto a las protestas de los maestros con motivo de la visita del Papa, Dalmau ha defendido que el derecho a huelga debe ser “compatible con el derecho a la movilidad”, en referencia a los estudiantes que empiezan este martes la Selectividad (aunque los sindicatos ya han dicho que no harán ninguna movilización hasta que arranquen los exámenes) y a la ciudadanía en general. En este sentido, Dalmau ha apuntado que el cambio de criterio del Govern para finalmente recomendar el teletrabajo durante la visita de León XIV se debe que “las circunstancias han cambiado”, después que el viernes los sindicatos anunciaran huelga para este martes. Pacto “de país” Comuns han reclamado este lunes un “acuerdo de país” sobre educación que vaya más allá del actual conflicto laboral entre el Govern y el profesorado. El portavoz de la formación en el Parlament, David Cid, ha defendido la necesidad de impulsar un proceso que no se limite a la negociación con los sindicatos, sino que incorpore a los grupos parlamentarios, la comunidad educativa, las asociaciones de familias y expertos del ámbito educativo. Según Cid, el objetivo debe ser abordar los problemas estructurales del sistema que afloran en los resultados académicos del alumnado. Por ello, ha pedido al Govern que inicie una ronda de contactos con todos los actores implicados para explorar las bases de un consenso amplio. La iniciativa se suma a la de Junts, que en las últimas semanas también reclama la misma fórmula. La propuesta llega apenas una semana después de que el Parlament aprobara una moción de los de Carles Puigdemont en la que instaba a impulsar un “acuerdo de país por la calidad educativa” para “prestigiar y proteger” el sistema educativo catalán. La iniciativa salió adelante con el apoyo de Junts, PSC, ERC, Comuns, CUP y Aliança Catalana, e incluía la defensa del modelo educativo propio de Cataluña, así como la elaboración de un plan plurianual para mejorar las condiciones laborales y retributivas del profesorado.Esta no es la primera vez que se reclama un gran pacto global para acabar con un grave conflicto educativo. Ya lo hizo hace tres años la entonces consejera de Educación, Anna Simó, justo después de relevar al polémico Josep Gonzàlez-Cambray, que soliviantó a la comunidad educativo con la decisión de adelantar el inicio de curso. Entonces, Simó también reclamo un gran “pacto educativo” entre los partidos para intentar aplacar las protestas.
El Govern pide “sentido común” a los profesores para acabar con el conflicto educativo en Cataluña
Comuns llaman a un “acuerdo de país” para implicar en las negociaciones a otros actores de la comunidad educativa












