El conflicto educativo en Catalunya no ha llegado a su fin, ni siquiera tras el último acuerdo que alcanzó la mayoría de sindicatos con el Govern. El 65% profesorado ha votado en contra del pacto, que contemplaba una mejora progresiva de los salarios y las plantillas hasta 2029, y apuesta por seguir con las huelgas hasta que acabe el curso.
El rechazo ha sido mayoritario y supone un revés para los sindicatos que firmaron el acuerdo y que lo han defendido hasta hoy. De los 60.686 docentes que han participado en la consulta (el 61% de un censo de 99.000), el 65% han votado que no. Solo el 35% han avalado el pacto.
Lo que han votado los docentes catalanes entre el lunes y el jueves ha sido el preacuerdo de mejoras laborales que alcanzaron los sindicatos mayoritarios con el Govern para desbloquear el conflicto en las aulas. El documento contempla una subida salarial de hasta 600 euros al mes en 2029 –sumando complementos autonómicos e incremento estatal– y un refuerzo de 6.413 profesionales en el mismo período para sostener el modelo de escuela inclusiva.
El preacuerdo lo firmaron USTEC y Professors de Secundària, convocantes del último ciclo de huelgas, y CCOO y UGT, los sindicatos que llegaron previamente –en marzo– a un acuerdo con el Govern que desató la indignación de gran parte de la plantilla. Se desmarcaron la CGT e Intersindical, que decidieron mantener las huelgas por territorios de esta semana.













