El altar del monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, pudo ser transportado sobre hielo glaciar desde Escocia, según un último estudio acerca de uno de los más importantes misterios que encierra el complejo de la Edad de Bronce.

Hasta ahora, la historia sobre cómo la piedra en el corazón de Stonehenge viajó más de 600 kilómetros desde Escocia hasta la planicie de Salisbury, donde está el monumento, era desconocida, pero una nueva investigación ha vinculado el viaje de la roca desde tierras escocesas. Si bien en la Edad de Bronce (3300 a.C. y el 1200 a.C.) no fluía ningún glaciar (río de hielo) de Escocia a Salisbury, se cree que la piedra llegó a ser depositada primero en lo que actualmente es el banco de arena Dogger, en el este de Inglaterra.En la última Edad de Hielo, esta zona formaba parte de lo que se llamó "Doggerland", una gran masa de tierra firme que conectaba las islas británicas con Europa continental. Esa zona, según los expertos, fue habitada antiguamente pero ahora está bajo aguas del mar del Norte.Hace unos 8.000 años, el nivel del mar subió al finalizar la era glacial y "Doggerland" quedó sumergida.Así, se cree que la piedra (de 4,9 metros de largo, un metro de ancho y medio metro de grosor) era de tal importancia para los antiguos pobladores del Mesolítico que la rescataron de la crecida de las aguas, transportándola tierra adentro.