Iker Barricat (Barakaldo, País Vasco, 1973) preside el Grupo Adecco en España y Portugal desde hace más de tres años, suma más de veinte años en el sector de los recursos humanos y tiene bien medido el pulso de un mercado laboral que cada ciertos meses tiene que hacer frente a un nuevo imprevisto -como el conjunto de la economía- y que no consigue dejar atrás sus males históricos. En esta entrevista con elEconomista.es, el directivo señala los problemas para casar las demandas de las empresas con los demandantes de empleo como uno de los principales frenos a la creación de empleo, una coyuntura que advierte que ha agravado la situación de la vivienda y a la que se suma el incremento de las bajas por incapacidad temporal. Venimos de años de intensa creación de empleo y también de muchos cambios normativos. Con algo de distancia, ¿qué valoración hace de la reforma laboral aprobada en 2022?
La reforma laboral, haciendo una valoración muy objetiva sobre los datos, creo que uno de los principales objetivos que buscaba era reducir la excesiva temporalidad que había en el mercado español se ha cumplido, sobre todo en el sector privado donde hemos pasado de tasas por encima del 30% al entorno del 12%. Creo que hay que ser un poco más críticos con respecto a lo que una reforma laboral debe traer, considero que tiene que tratar de responder a los retos que tiene el mercado de trabajo y dar una solución a través de la legislación.










