Actualizado S�bado,

junio

23:58Hay personajes t�xicos que van esparciendo veneno all� por donde pasan y contaminan todo lo que tocan. En pol�tica, donde se mercadea con el poder y tambi�n con el dinero, no son una especie rara. En las etapas de Gobierno del PP tuvimos a un tal Correa, a otro al que llamaban El Bigotes, a uno al que de repente le florec�a un Jaguar en el garaje y, por supuesto, al tesorero esquiador que cultivaba billetes en Suiza. Antes que ellos tambi�n anduvieron en danza sujetos como Rold�n, por cierto, director de la Guardia Civil; y tipejos tenebrosos como Amedo y Dom�nguez.Como de las andanzas de todos estos ha pasado mucho tiempo, parece que nos hemos olvidado. Y no. La especie sobrevive con nuevos ejemplares. Nada se extingui� con la llegada de Aznar tras Gonz�lez; ni con la de Zapatero tras Aznar; ni con la de Rajoy tras Zapatero ni luego con el advenimiento de S�nchez tras esa moci�n de censura que servir�a para limpiarlo todo y que ahora comprobamos que solo fue una estafa.Jose Manuel Villarejo, ese personaje oscuro que se mueve por la red de alcantarillas, y la fontanera Leire D�ez, salida no se sabe bien de qu� agujero, son los exponentes de la supervivencia de un tipo de roedor infeccioso que siembra virus a su paso.Para que estos personajes sigan coleando hace falta un ecosistema que los acoja y que los alimente. El PP ofreci� cobijo a los suyos y as� le fue. Y ahora, el PSOE asila a los propios y as� le est� yendo. Panorama negro negr�simo para un socialismo que parece no tener m�s pulso que el que mueve a S�nchez, el One. El hombre al que hoy le saltan todas las ranas en la charca.Entre el ex comisario tabernario y la fontanera, es esta segunda la que ahora se lleva la palma. Leire es algo as� como la villareja dos, capaz incluso de superar en fecunda sordidez y chabacaner�a al maestro de la grabaci�n oculta, el enga�o, el chantaje y el matonismo.Su impresionante despliegue de contactos y manejos, bien anotados en una libretita, s�lo ha sido posible porque la susodicha ha anidado en un h�bitat que favorec�a su crecimiento. Y esa holocenosis no ha sido otra que el Partido Socialista en la era del sanchismo.El problema que tienen los espec�menes ponzo�osos es que, a la postre, envenenan por contacto. Es esa su manera de consolidar la biosfera y reproducirse con comodidad.En el caso de la fontanera, todo han sido facilidades. D�ez ten�a un cometido de las alturas y as�, con salvoconducto y recomendaci�n en el bolsillo, superaba obst�culos y se le abr�an las puertas: la Guardia Civil, la Fiscal�a General del Estado, la SEPI, Correos y, por supuesto, la sede del PSOE. Ferraz ha sido algo as� como su centro base, el nido caliente: all� recib�a encomiendas, all� reportaba, all� se reun�a y de all� cobraba. Tambi�n all�, incluso, celebraba mesa camilla con enviados de la mism�sima Moncloa.La actividad ha sido tan prol�fica que su saliva venenosa ha provocado pandemia. Enfermos de m�s o menos gravedad van surgiendo como los hongos en humedales. La lista es ya interminable, y lo que queda por saber. Hay de todo: desde los que como ella, son nativos de la charca, a los que se prestaron despu�s al chapoteo o simplemente cayeron en el lodazal por tontos. Se cre�an inmunes porque, a fin de cuentas, laboraban para el One. Todo est� en la libretita, las siglas, tambi�n. Presuntamente, claro.