A los 87 años, el reconocido médico argentino Alberto Cormillot, desmitifica las fórmulas mágicas para la longevidad. En su último libro “Vivimos más, lleguemos mejor” (Hazlo simple, 2026), ofrece una guía práctica sobre cómo prepararse para una longevidad plena y saludable.
En una charla con Perfil Córdoba, da algunas pautas sobre sus innegociables para mantener el cerebro joven y habla del secreto detrás de su propia vitalidad: “Empecé a bailar a una edad en la que muchos creen que ya no se puede aprender nada”. Cormillot es médico (UBA), diplomado en Enfermedades Crónicas por la Universidad de Ginebra y es uno de los referentes nacionales en nutrición y longevidad saludable. Fundador de ALCO y de la Clínica Cormillot, es autor de más de cien libros y trabajos científicos.
-Cada vez vivimos más años, ¿cuál es el secreto para llegar bien?
-No existe un secreto único ni una fórmula mágica. Lo que sabemos hoy es que la longevidad saludable se construye mucho antes de llegar a la vejez. Vivimos más años que generaciones anteriores, pero el verdadero desafío es cómo vivimos esos años. Mi propuesta es simple: no se trata de agregar años a la vida, sino vida a los años. Llegar bien implica cuidar el cuerpo, la mente y los vínculos. Significa alimentarse razonablemente bien, mantenerse activo, dormir, controlar el estrés, hacerse chequeos médicos y conservar proyectos que nos entusiasmen. También implica asumir un rol activo en el cuidado de nuestra propia salud. Muchas personas creen que depende exclusivamente de la genética, del médico o de la suerte. Sin embargo, gran parte de la calidad de nuestra longevidad está influida por pequeñas decisiones cotidianas. No podemos evitar envejecer, pero sí podemos influir en la velocidad con la que perdemos capacidades y en la manera en que transitamos esa etapa.













