"Si el texto pasa por el Consejo de Ministros, significar� que el Gobierno apoya esta medida". La secretaria general de Amyts, �ngela Hern�ndez, valoraba as� el paso que ha dado Sanidad esta semana: la tramitaci�n del anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. M�nica Garc�a, con los m�dicos en pie de guerra desde hace m�s de seis meses y sin incluir sus peticiones en este texto, sigue con sus planes de sacar adelante una reforma necesaria -ya que hace 23 a�os que no se actualizan las condiciones de los sanitarios en Espa�a-, pero lo hace sin el apoyo de un colectivo clave: m�s de 177.000 m�dicos y facultativos. Hace unos meses que el Comit� de Huelga M�dica apunt� m�s alto y pidi� a Pedro S�nchez que asumiera la responsabilidad de desatascar la negociaci�n. Pero Hern�ndez siempre advirti� que las reformas que piden para el Estatuto Marco precisan de otras carteras ministeriales: Trabajo, Hacienda y Seguridad Social. Un ejemplo pr�ctico est� en la tramitaci�n de otro de los grandes proyectos de Sanidad: el Anteproyecto de Ley de los medicamentos y productos sanitarios. Aqu� participan Industria (por el impacto de la norma en la producci�n industrial, la autonom�a estrat�gica del sector farmac�utico y la atracci�n de inversiones); Ciencia e Innovaci�n (por el impulso a la investigaci�n); y Econom�a y Hacienda (por la evaluaci�n del impacto econ�mico y los precios). Por eso, los m�dicos piden que, si sus cambios trascienden las competencias puramente sanitarias, se impliquen las carteras responsables de las jornadas laborales, la jubilaci�n y los salarios. �Qu� ministerios bloquean el Estatuto Marco?Uno de los grandes obst�culos son las guardias y la organizaci�n de las jornadas laborales, que vienen a superar las 35 horas semanales, una cifra que "s� se ajusta para otros trabajadores, incluso sanitarios, pero no para los m�dicos. �Por qu�?", reclama Carmen Fern�ndez, radi�loga del Hospital Universitario Gregorio Mara��n (Madrid). El texto en tramitaci�n apunta que "la ordenaci�n de la jornada de guardia y del trabajo a turnos ha constituido hist�ricamente uno de los puntos m�s sensibles en la organizaci�n del trabajo asistencial". Pese a apuntar que "la jornada de guardia no podr� ser superior a 17 horas de trabajo efectivo", recoge la trampa que denuncian los m�dicos: "Podr� ampliarse hasta 24 horas continuadas, para aquellos puestos identificados como de dif�cil cobertura o en el caso de fines de semana y festivos". Esto permite mantener agendas disparatadas o jornadas de 70, 80 o 90 horas semanales, como denuncian desde el Comit� de Huelga. "�Qu� opinar�a el ministerio de Trabajo sobre esto?", cuestiona Hern�ndez. Al tiempo, esta m�dica expone que "esto es una trampa", porque siempre hay motivos que justifican esas guardias y esas horas extras. El texto a tr�mite tiene esa letra peque�a que desde�an los m�dicos: "Siempre que existan razones organizativas o asistenciales que as� lo justifiquen, previa oferta expresa del centro sanitario, podr� superarse la duraci�n m�xima conjunta de la jornada ordinaria y la jornada de guardia cuando el personal manifieste, por escrito, individualizada, libre y voluntariamente, su consentimiento en ello". Consecuencia directa de la acumulaci�n de horas que "solo cotizan, no computan de cara a una jubilaci�n adelantada", remarca la radi�loga del Gregorio Mara��n. Por eso piden la intervenci�n de Seguridad Social para poder desarrollar alg�n tipo de compensaci�n a esas horas extras, "que se pagan a un precio inferior a las ordinarias, as� como las guardias", sostienen en el Comit�. Tambi�n desde el sindicato de enfermer�a, Satse, que rechaza el texto tramitado en el gabinete del Ejecutivo, han apuntado la necesidad de la implicaci�n del ministerio de Arcadi Espa�a, Hacienda, para abordar con rigurosidad los cambios que se precisan. Su reciente oposici�n al anteproyecto se debe tambi�n a la ausencia de una regulaci�n de la jubilaci�n anticipada por raz�n de la penosidad inherente a la actividad en el �mbito sanitario, as� como el acceso a la jubilaci�n parcial de forma �gil y en igualdad de condiciones con el resto de las personas trabajadoras. Sobre la participaci�n de otras carteras, M�nica Garc�a ha reiterado en numerosas ocasiones que "no se pueden invadir otras leyes ni adquirir otras atribuciones que no nos competen". Desde Sanidad, Garc�a ha defendido que ellos se han limitado a poner sobre la mesa una hoja de ruta y los pilares para reconocer las nuevas retribuciones y, si hay reclasificaciones que necesiten negociaciones con otras carteras, "nosotros trabajaremos para que se consiga", dijo la ministra en enero durante la firma del pacto. Las arcas del Estado tambi�n deber�an participar en esta tramitaci�n si hay que subir los sueldos y hacer un desembolso en la retenci�n del talento m�dico, un colectivo en cuyo desarrollo el Estado invierte una media de 11 a�os de formaci�n. Espa�a gast� el 9,2% del PIB en sanidad en 2024, ligeramente por debajo de la media de la OCDE (9,3%), seg�n el �ltimo informe del Foro Econ�mico de Galicia (junio de 2026). El gasto en personal representa el 44% del total, siendo la partida m�s grande, y las comunidades aut�nomas ejecutan el 93,6% del montante final. Tras seis meses de paros, huelgas nacionales y la reciente negativa a realizar la actividad asistencial extra, merece la pena recordar que la implicaci�n total del gobierno siempre fue una petici�n de los m�dicos. Desde Amyts, Hern�ndez apuntaba en enero que "nosotros hace un a�o empezamos aqu� en el Congreso porque ten�amos claro que esto no era una cosa solo del Ministerio de Sanidad, sino que afectaba al menos a otros tres ministerios: al de Funci�n P�blica, al de Hacienda y al de Seguridad Social. Es decir, compete a todo un Gobierno. No sabemos por qu� empezaron las cosas as�, porque si ni siquiera ten�an claro si la coalici�n de Gobierno iba a ir adelante con esto, pues empezaba todo el tema muy cojo".
M�dicos en pie de guerra: estos son los tres ministerios c�mplices de la reforma de M�nica Garc�a
"Si el texto pasa por el Consejo de Ministros, significar� que el Gobierno apoya esta medida". La secretaria general de Amyts, �ngela Hern�ndez, valoraba as� el paso...














