Actualizado Mi�rcoles,
mayo
18:20Antes de las movilizaciones de la quinta semana de huelga nacional de m�dicos, el Ministerio de Sanidad, liderado por M�nica Garc�a, busca la aprobaci�n en el Consejo de Ministros en primera vuelta del Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. El texto est� en la Comisi�n General de Secretarios de Estado y Subsecretarios como ha podido confirmar EL MUNDO, aunque algunas fuentes esperaban que hubiera sido este martes.Cierto es que en las �ltimas semanas los sindicatos de clase, aquellos representantes en �mbito de Negociaci�n (SATSE -FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF sin CIG-Sa�de) que firmaron el borrador de la discordia, han manifestado su impaciencia. Han pasado cinco meses y no se ha dado un paso. En este tiempo, los m�dicos no han dejado de mostrar su descontento. Ese documento est� detr�s de las cuatro semanas de paros mensuales (desde el mes de febrero), ya que los m�dicos nunca han visto reconocidas sus reivindicaciones en �l. M�s de 177.000 facultativos se ver�an afectados.Este paso significa que el Ministerio de M�nica Garc�a da por rotas las negociaciones con el Comit� de Huelga, formado por la Confederaci�n Espa�ola de Sindicatos M�dicos (CESM), el Sindicato M�dico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociaci�n de M�dicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato M�dico de Euskadi (SME) y el sindicato de facultativos de Galicia independientes (O'Mega), y da el pistoletazo de salida a la tramitaci�n legislativa del texto. Fuentes del ministerio aseguran que esto no es del todo cierto, porque siempre se puede negociar antes de que el anteproyecto llegue al Congreso. Desde el departamento de Garc�a matizan que se trata de una primera vuelta en el Consejo de Ministros, ya que tras la presentaci�n, hay que pasar los tr�mites de audiencia e informaci�n p�blica. Sin embargo, cabe recordar que resta poco m�s de un a�o de legislatura y que la situaci�n pol�tica no augura facilidades en las c�maras legislativas para sacar adelante los proyectos.Desde luego, tras las idas y venidas de los intentos de negociaci�n entre marzo y abril, y tras la �ltima semana de paros de ese mes, no se han vuelto a sentar el Comit� de Huelga con el Ministerio, por lo que las discusiones se habr�an enfriado del todo.Mientras esto sucede cabe recordar que todav�a queda una semana de protestas m�dicas del 15 al 19 de junio. Adem�s, de las renuncias a las horas extras o peonadas que dar�an comienzo el pr�ximo lunes 1 de junio. Con este paso, que empez� en algunos servicios de Galicia y Navarra, que se est� extendiendo por toda la geograf�a espa�ola, se busca un impacto real que sirva para subrayar su situaci�n.En Madrid, Catalu�a y La Rioja ya han confirmado que diferentes servicios, liderados por los anestesistas, de m�s de 30 centros rechazan la realizaci�n de la actividad asistencial extra. Con esto se busca presionar a las consejer�as de sanidad, impactando en las listas de espera, tanto de cirug�a como de consulta. Adem�s, quieren seguir demostrando su rechazo a la ley b�sica que rige su profesi�n hoy, el Estatuto Marco aprobado en 2003, y al borrador que se llevar� al Consejo de Ministros la semana que viene.De momento, y sin saber el coste de las nuevas protestas, los casi 11 meses de paros y 27 d�as de huelga nacional de m�dicos expiden una factura de m�s de tres millones de consultas, pruebas m�dicas y cirug�as canceladas o reprogramadas y m�s de 200 millones de euros. Esas son algunas de las cifras (incompletas porque no todas las CCAA dan datos) del choque que mantienen desde enero el Ministerio de Sanidad y el Comit� de Huelga. Un problema que naci� ya un a�o con el anuncio de un primer borrador del Anteproyecto del Estatuto Marco en junio de 2025.�Qu� reclaman los m�dicos para dar su visto bueno a ese estatuto?El Comit� de Huelga recordaba antes de los paros del mes de mayo sus reivindicaciones: La creaci�n de un Estatuto propio del m�dico y facultativo, acorde a su formaci�n y responsabilidad.Un �mbito de negociaci�n espec�fico, con garant�as jur�dicas reales y sin dependencia de otras mesas.La implantaci�n de una jornada laboral de 35 horas, con el exceso de jornada reconocido, retribuido y computable a efectos de jubilaci�n.Una clasificaci�n profesional justa, acorde al nivel formativo y a la responsabilidad cl�nica.Un modelo de jubilaci�n flexible y sin penalizaciones, que reconozca la penosidad del ejercicio m�dico.







