Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 15 jun 2026 - 05:00A la ministra de Sanidad se le está haciendo "corta" la legislatura por todas las tareas que tiene todavía pendientes. Una de ellas es el Estatuto Marco, la reforma laboral de los sanitarios que ha puesto en pie de guerra a los médicos de España, que este lunes arrancan su quinta semana de huelga del año para escenificar un malestar que sigue igual de candente que el primer día. En una entrevista para 20minutos, Mónica García (Madrid, 1974) defiende el trabajo de su ministerio por querer "abrir un melón" que llevaba desde 2003 sin tocarse y asegura que han hecho todo lo que podían hacer con la norma y que la pelota está ahora en el tejado de las comunidades autónomas, a las que pasa "el relevo". La ministra denuncia también el "coste político e institucional" de "intentar transformar el sistema sanitario" y señala una intencionalidad de "polarizar" con el conflicto. Más allá de esta polémica, tiene otras iniciativas que defiende, como el plan antitabaco —que espera presentar antes del verano—, la ley de gestión pública para frenar la privatización sanitaria o la mejora de las condiciones de los MIR. Aunque dice que a veces sueña con volver a su puesto de anestesista en los hospitales, de momento el siguiente paso será disputar el año que viene la Presidencia de la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso como líder de Más Madrid. Pero antes, insiste, le quedan "muchas carpetas por abrir".Los médicos vuelven a la huelga este lunes. La quinta del año, ministra. ¿Por qué no están siendo capaces de acercar posturas en todos estos meses?Hemos apostado desde el primer momento por el diálogo y por abrir un melón que llevaba 23 años sin abrirse, que es el Estatuto Marco. El ministerio ha hecho su parte, ahora le pasamos el relevo a las comunidades, que son las que tienen que hacer cumplir la reforma. Hay claras mejoras, como que un médico entre a la guardia a las tres de la tarde en vez de a las ocho de la mañana; que no tenga que hacer oposiciones cada 15 años, sino cada dos; o que se ponga coto a la temporalidad y a las jornadas exhaustivas. Esto no significa que no haya que dar más pasos, pero son las autonomías las que tienen que materializar las mejoras. Pero las autonomías creen que es labor del ministerio poner solución a un conflicto que nace de una ley estatal... Esto no va de culpas. En el Gobierno ya estamos acostumbrados a que cuando alguien tiene que asumir sus responsabilidades, en vez de hacer su trabajo, mira a quién le puede echar la culpa. Solo la eliminación de las guardias de 24 horas ya requiere un esfuerzo organizativo y presupuestario. Y, claro, las comunidades se resisten, es legítimo. Pero la llave para mejorar las condiciones laborales y para muchas de las reivindicaciones que mantienen viva la huelga la tienen ellas. El ministerio se ha hecho cargo y ahora los consejeros se tienen que hacer cargo también. ¿Diría que se ha quedado¿Considera que se ha quedado "sola" en este asunto, como dijeron algunos consejeros?Yo creo que no. Estamos con los sindicatos representativos que han acordado este estatuto. De todos modos, ¿qué hacemos? ¿Dejamos la misma legislación del año 2003? Es injusto el coste personal e institucional por intentar transformar el sistema sanitario. Aunque cualquier reforma se ha encontrado siempre con un muro de inmovilismo. Ernest Lluch se lo encontró con la ley general de Sanidad, que ahora festejamos. Le costó tres años, huelgas y conflicto de los mismos que a día de hoy se niegan a esta nueva reforma laboral sanitaria. Pero tuvo empeño.Los sindicatos médicos pidieron en un momento dado que se elevara el asunto a Pedro Sánchez. ¿Ha hablado usted sobre esto con Pedro Sánchez?Sí, claro. Pero me da la sensación de que hay una intencionalidad de volver a polarizar con el Gobierno central. Creo que los sindicatos no están siendo honestos con los profesionales a la hora de trasladarles las mejoras del estatuto. Y en las últimas reuniones que hemos tenido no nos han trasladado las reivindicaciones de los médicos, sino sus demandas sindicales: que quieren puestos en las mesas de negociación y mesas exclusivas para tratar los asuntos de los facultativos, cosa que puede tener un sentido, pero no a costa de romper la legalidad vigente sobre la libertad sindical. "Hemos hecho todo lo posible para que se desescalara el conflicto y me hubiese gustado que las comunidades hubiesen hecho lo mismo"¿Le decepciona no poder llegar a un acuerdo con un colectivo del que usted formó parte, de sus compañeros?Me decepcionaría haber pasado por el ministerio sin haber intentado mejorar las condiciones de mis compañeros. Me iré muy tranquila sabiendo que hemos sido los primeros en 20 años en iniciar esta carrera. Lo que hace el estatuto es poner límites, y quienes tienen que cumplir son quienes tienen las competencias. Desde el año 2001, ¿eh?, no les acaban de caer del cielo.Pero son las comunidades autónomas las que deben poner el dinero luego... Hemos aumentado las transferencias a las comunidades en torno a 300.000 millones, esto es, un 47% más de las que había en el año 2018. Hay comunidades que lo han trasladado al sistema sanitario y otras que no. Por ejemplo, Madrid, a la que se ha transferido casi el 50%, es de las comunidades que menos invierten en sanidad. Hay comunidades que han decidido que esa transferencia, en vez de invertirla en la mejora de las condiciones laborales, se la ha dado a Quirón. Son decisiones políticas. Lo que pasa es que si tú tomas esa decisión política, luego no puedes decir que la culpa de no haber mejorado los salarios y de no haber mejorado las condiciones es del Gobierno central. Es un juego muy perverso al que le gusta mucho jugar al Partido Popular.​Todo apunta a que los paros se reactivarán tras el verano. ¿Cómo sostiene eso nuestro sistema sanitario?Hemos hecho todo lo posible para que se desescalara el conflicto porque afecta a un sistema sanitario que ya está muy tensionado. Tenemos más profesionales y más presupuesto que nunca, pero también una demanda que ha crecido de forma inusitada tras la pandemia. Me hubiera gustado que las comunidades hubieran hecho el mismo esfuerzo para que las reivindicaciones se tratasen en los espacios de diálogo y no se trasladaran a los pacientes."Hemos sido capaces de detectar a una mujer que se subió en un avión que fue a Países Bajos, luego pasó una semana en Barcelona y luego se fue a Sudáfrica"¿Se hubiese gestionado mejor la crisis por el hantavirus si ya estuviera en marcha la Agencia Estatal de Salud Pública?La Agencia no va a surgir de la nada, sino de la integración de organismos que ya están funcionando: el Centro Nacional de Epidemiología, el Centro Nacional de Microbiología y una buena parte de la Dirección General de Salud Pública. Parte del éxito de la crisis del hantavirus tiene que ver con que tenemos organismos públicos capaces de gestionar una crisis sanitaria con profesionalidad. Más allá de las felicitaciones que hemos recibido, lo que tenemos que poner en valor es la fortaleza de nuestros servicios públicos y de nuestra vigilancia epidemiológica. Hemos sido capaces de detectar a una mujer que se subió en un avión que fue a Países Bajos, luego pasó una semana en Barcelona y luego se fue a Sudáfrica. Y la fortaleza también de ser parte de una salud global, de una OMS y de un multilateralismo que nos permitió coordinarnos con todos los países. Hay quienes nos dijeron que no nos hiciéramos cargo, que cogiéramos a nuestros compatriotas y dejáramos una crisis de estas características, no se sabe a qué. Hicimos lo que teníamos que hacer y fue un éxito de operación. Se habló de Fernando Simón como posible candidato a dirigir la Agencia de Salud Pública...La agencia será dirigida en función de los candidatos que se presenten y de unos procedimientos absolutamente transparentes, de mérito y capacidad. Nosotros no tenemos candidato.Acaba de terminar otra convocatoria de los MIR, ¿diría que las plazas actuales dan para cubrir el déficit de profesionales del que hablan las comunidades o sería necesario abrir otro procedimiento como reclaman?Las plazas las acreditan las comunidades autónomas. Nosotros las ponemos a disposición del examen y las comunidades tienen que velar por que esas plazas sean cubiertas y por que las condiciones laborales permitan retener a los profesionales. Dicho esto, desde 2018 se han incrementado un 54% las plazas de formación sanitaria especializada. Tenemos más profesionales y necesitamos más, sí, pero no podemos hacerlo a costa de disminuir la calidad de su formación. Además, vamos a mejorar las condiciones laborales de los residentes reformando el decreto de 2006, porque son utilizados en muchos lugares como mano de obra barata."Las CCAA que más trabas pusieron para tratar a pacientes según su situación administrativa son las que más tendrán que esforzarse con la regularización"Muchas de las iniciativas de su departamento han puesto el foco en derribar barreras económicas. Como el Plan Veo, que en apenas seis meses ya ha registrado a más de 300.000 niños beneficiarios para esta ayuda para gafas y lentillas. ¿Se plantea ampliarlo a más población?Sí, vamos a ampliarlo. Ya lo hicimos con la salud bucodental también. Son las dos grandes áreas que estaban fuera de la cartera de servicios del sistema sanitario. Ha puesto de manifiesto la necesidad de que la salud visual estuviera incorporada dentro de los servicios públicos de manera universal. La intención es ir ampliándolo porque la salud visual no puede depender de las condiciones económicas de una familia.¿La ley de gestión pública será suficiente para frenar la privatización de la sanidad?La ley de gestión pública pone coto a los proyectos indecentes que han surgido en algunas comunidades (no todas), para desviar dinero de la pública a la privada. Pone coto a esos audios que escuchamos del CEO de Ribera Salud que decía que había que elegir entre los pacientes rentables y los pacientes no rentables. No vamos a permitir que se decida en función de la cuenta de resultados de una empresa privada. Tenemos modelos absolutamente sangrantes, como puede ser Quirón en Madrid, que ha extraído más de 6.000 millones en los últimos años, esto es, la mitad de su presupuesto que ha extraído para cuatro hospitales. La ley de gestión pública viene a poner coto a todo esto.¿Cómo va la ley antitabaco?Esperamos que antes del verano la podamos traer. Creo que también podemos sentirnos orgullosos de cómo fuimos vanguardia en la ley contra el tabaco en 2010 y de volver a serlo intentando que la próxima generación sea una generación libre de tabaco.Las comunidades se quejan de los recursos extra que se van a tener que destinar para asistencia sanitaria una vez se complete la regularización de inmigrantes. ¿Prevé el Gobierno algún plan para financiarlo?La universalidad es el ADN de nuestro sistema sanitario que el PP eliminó en 2012 y recuperamos en 2018. Eso es lo que es una anomalía. Hay comunidades que incluso a pesar de esa exclusión sanitaria hicieron lo posible para tratar a todos los pacientes por una cuestión ética, moral, humanitaria, pero sobre todo por una cuestión de eficiencia. Las comunidades que consideren que esto les va a suponer un aumento presupuestario es porque antes no han entendido nuestro sistema sanitario. Claramente. Es más, hay comunidades, como Cataluña, que nos dicen que no tienen ningún problema con el decreto de regularización porque ya estaban cumpliendo la ley. Otras comunidades sí que tienen dificultades porque han puesto todas las trabas posibles para no tratar a los pacientes en función de su origen o en función de su situación administrativa. Esas son las que tendrán que hacer un esfuerzo para ponerse al día.¿Es compatible su labor de ministra con la preparación de su candidatura para presidir la Comunidad de Madrid? ¿Se ha replanteado agotar la legislatura en el cargo?Por supuesto que la voy a agotar en el cargo. Tenemos todavía muchísimas cosas por hacer y muchísimas carpetas por abrir. La formación post-MIR, las áreas de capacitación, la incorporación de la IA en nuestro sistema sanitario... A mi se me hace corta la legislatura por todas las herramientas que podemos poner en marcha. Y yo nunca me he ido de Madrid. Muchas de las políticas sanitarias que hemos puesto en marcha tienen que ver con déficits que hay en comunidades como Madrid. Así que sí, es perfectamente compatible.¿Dónde ponen el límite como socios del Gobierno para seguir sosteniéndolo tras los escándalos que afectan al PSOE?Creemos que Ferraz tiene que dar explicaciones. Más allá de esto, todo aquello que no sea un partido estructuralmente corrupto, que rompe discos duros, que hace de la corrupción su modus operandi... esa es nuestra línea roja. Pero nosotros vamos a seguir gobernando porque estamos en el Gobierno para mejorar la vida de la gente y lo estamos haciendo y estamos empujando al PSOE a que convierta nuestro país en el faro moral de Europa y en un ejemplo de por qué las políticas progresistas y valientes son las que transforman realmente el país.Aunque acabó alcanzando rápido un acuerdo con Emilio Delgado, no pudo evitarse el ruido interno en Más Madrid a consecuencia de su liderazgo. Ahora es Movimiento Sumar el que vive una grieta interna. ¿El gran problema de la izquierda es que acaba hablándose demasiado de la izquierda?Sí que es verdad que se pone el foco demasiado en elementos que son normales en cualquier partido. En Más Madrid resolvemos las discrepancias con diálogo y consenso. Nuestra política no es interna, es mejorar la vida de la gente.Si la política terminara mañana, ¿volvería al quirófano?Sí que echo de menos un poquito la actividad asistencial. De vez en cuando sueño que intubo, que pongo una epidural. Sí... a mí me gusta el hospital. El médico y político alemán Rudolf Virchow decía que la medicina es una ciencia social. Y la política no es otra cosa que medicina a gran escala, ¿no? Yo me he manifestado, he hecho huelgas por defender el sistema sanitario de privatizaciones y recortes. Los profesionales salvamos vidas. Pero las políticas sanitarias salvan vidas también. Una buena manera de tener una visión de para qué estamos aquí, es que si sabes que lo estás haciendo por y para los pacientes, no te equivocas nunca. Como con el hantavirus. Si pones encima de la mesa que antes que ministra y antes que anestesista, soy paciente o seré paciente o mis allegados serán pacientes... no te equivocas nunca con las decisiones. Conforme a los criterios deElena OmedesRedactora '20minutos'Elena Omedes es redactora en 20MINUTOS desde 2019. Trabaja en la sección de Nacional del periódico, donde es la responsable de la actualidad acerca de Igualdad, Derechos Sociales, Migraciones, Educación, Infancia y Sanidad.