El Consejo Interterritorial de Sanidad de este miércoles, extraordinario y monográfico sobre el anteproyecto de ley del Estatuto Marco del Personal Sanitario, tenía previsto abordar el estado de las negociaciones con los médicos en huelga y acordar cuestiones clave como el límite de guardias que pueden hacer los facultativos, las 35 horas semanales y mejoras retributivas para el personal sanitario, entre otras. Todo ello, sin embargo, ha quedado desbordado por el movimiento de todas las comunidades —incluidas las del PSOE, solo Cataluña se ha quedado al margen—, que han querido desmarcarse de las posiciones de la ministra de Sanidad, Mónica García. Por ello, han optado por leer al inicio de la reunión un documento conjunto y no participar ni votar en las deliberaciones previstas.El texto ha instado a Sanidad a “reabrir con urgencia un proceso de diálogo real” con los médicos para poner fin a los paros e “impulsar, con carácter inmediato, medidas estructurales y sostenidas en el tiempo que permitan afrontar este reto”. Las comunidades han insistido en que “la aprobación, modificación y desarrollo corresponde en exclusiva” a Sanidad.“La ministra se ha quedado sola, no cuenta con el apoyo de los profesionales, no cuenta con el apoyo de los sindicatos y no nos tiene a las comunidades autónomas”, ha resumido el consejero de Sanidad del País Vasco, Alberto Martínez. Las comunidades acordaron esta maniobra en una reunión mantenida ayer martes en la que aunaron posiciones.Tras el fallido Consejo, Mónica García ha querido dejar claro que no va a “renunciar” al Estatuto Marco para la profesión sanitaria porque ello supondría “traicionar” a sus compañeros y ha acusado a las comunidades autónomas de “hacer del perro del hortelano”, que ni “resuelven ni dejan resolver” la situación.“Hoy las comunidades podían haber puesto su granito de arena para desarticular el conflicto”, ha denunciado la ministra, que ha recordado que la reunión de hoy se convocó a petición de las propias comunidades. Pese al rechazo que genera la tramitación de la norma, la ministra ha dejado claro que piensa seguir “trabajando” y “empujando” para mejorar las condiciones laborales de los profesionales del Sistema Nacional de Salud. Cataluña, en otro comunicado enviado esta mañana, ha querido dejar claro por su parte que “no haberse adherido al texto no supone estar en desacuerdo con su contenido”, del que afirma “compartir buena parte de las reflexiones que en él se expresan”, pero añade que no comparte ”iniciativas que puedan profundizar el contexto de conflictividad actual".El contenido y tramitación del Estatuto Marco es el origen de la huelga de facultativos que la próxima semana vivirá su quinta convocatoria del año (las protestas se llevan a cabo una semana al mes desde febrero). Las comunidades lamentan que son ellas las que están “asumiendo las consecuencias asistenciales y organizativas derivadas de un conflicto” que excede de sus competencias, por lo que urgen a Sanidad a explorar todas las vías para alcanzar un acuerdo que ponga fin a los paros.El Consejo de Ministros aprobó el pasado día 2 de junio el anteproyecto de ley tras alcanzar un acuerdo con los sindicatos mayoritarios del sector, pero con la oposición de los que representan en exclusiva a los médicos. El texto debe pasar ahora el trámite de audiencia e información pública antes de llegar al Congreso, donde en la situación actual tiene una difícil andadura para su aprobación definitiva.
Las comunidades dejan sola a Sanidad ante los médicos e instan a “reabrir un diálogo real” que ponga fin a las huelgas
Mónica García reprocha a los consejeros “hacer del perro del hortelano” y les acusa de que ni “resuelven ni dejan resolver” el conflicto











