El intento de acercamiento entre las comunidades autónomas y el Gobierno para abordar el conflicto médico ha culminado este miércoles en fracaso. El Consejo Interterritorial ha desembocado en un cruce de reproches ya habitual entre las autonomías y el Ministerio de Sanidad: unas afean la aprobación del nuevo Estatuto Marco sin el beneplácito de los sindicatos médicos, mientras el departamento que dirige Mónica García las acusa de bloquear la solución al conflicto médico, que el próximo lunes se reactiva con la quinta huelga de facultativos en lo que va de año. Los consejeros no han llegado siquiera a debatir los puntos del orden del día en los que el ministerio proponía a las autonomías que tomasen cartas en el asunto e incorporasen en sus respectivas legislaciones las demandas de los sindicatos médicos que quedaron fuera de la norma del Ejecutivo. La ministra Mónica García ha expresado su decepción y ha acusado a los consejeros del ramo de no haber puesto de su parte para rebajar la tensión. "No se pueden hacer como el perro del hortelano, que ni resuelves ni dejas resolver", ha aseverado García en rueda de prensa. La ministra ha acusado a las autonomías de haber desperdiciado una oportunidad para contribuir a desactivar el conflicto y les ha reprochado que rechacen asumir competencias que, según sostiene, dependen directamente de ellas. "Hoy las comunidades autónomas podrían haber desbloqueado el conflicto asumiendo su parte de las competencias y han decidido mirar para otro lado", ha señalado. Los acuerdos que quería someter a debate este miércoles buscaban dar respuesta a algunas de las reivindicaciones del Comité de Huelga y que, según ha defendido, no dependen directamente del Estatuto Marco: la limitación de las horas de guardia, la implantación efectiva de la jornada laboral de 35 horas, la creación de espacios específicos de negociación para los facultativos o la jubilación anticipada son algunas de ellas. En línea con lo que viene destacando en las últimas semanas, todas estas reformas no pueden impulsarse desde el Gobierno central, pues se encuentran dentro del ámbito competencial de las comunidades autónomas. Por ello ha acabado criticando con dureza a los consejeros después de que estos se opusieran a debatirlas en la Interterritorial. Las declaraciones de la ministra llegaban pocas horas después de que todas las comunidades, menos Cataluña, le entregaran una carta conjunta en la que le pedían que reabriese el diálogo con los sindicatos médicos para poner fin a un conflicto que amenaza con escalar después del verano. Los consejeros argumentan que el malestar médico nació de una norma estatal —el Estatuto Marco— y que, por tanto, la solución debe salir también del Gobierno central y no de las autonomías. No obstante, el sentir a la salida del ministerio era más bien pesimista. El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, en representación de las comunidades presentes en la Interterritorial, ha lamentado que este miércoles se haya "perdido una oportunidad" más para resolver el conflicto. "Estamos aquí, todas las comunidades autónomas unidas, para defender a los pacientes, a los profesionales y al Sistema Nacional de Salud, ante los problemas generados por un Ministerio de Sanidad que no ha sabido llegar a un acuerdo para reformar el Estatuto Marco", ha afirmado. En cualquier caso, la ministra ya ha avanzado que no va a "renunciar" al Estatuto Marco, al que todavía le queda camino parlamentario antes de aprobarse definitivamente. Según ha defendido, guardar en un cajón la norma que reforma las condiciones laborales de los sanitarios por primera vez desde 2003 supondría "traicionar" a todos los profesionales. "Es la primera vez que hay un marco jurídico de mínimos", ha asegurado García, que ha insistido en que la ley acaba con la precariedad de los sanitarios. "Renunciar a que eso se materialice sería traicionar el espíritu de transformación del Sistema Nacional de Salud", ha zanajado.
Sanidad y las comunidades fracasan en el intento de desbloquear el conflicto con los médicos antes de la huelga del próximo lunes
Mónica García acusa a las autonomías de bloquear la solución, mientras los consejeros consideran que es tarea del ministerio desencallar las negociaciones con el Comité de Huelga.











