La VanguardiaBarcelona 06/06/2026 11:12 Actualizado a 06/06/2026 11:57 La Cámara de Comercio Francesa de Barcelona expresó este viernes su apoyo a la ratificación del Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, conocido como Tratado de Barcelona, actualmente en tramitación en las Cortes Generales.En un comunicado oficial, la institución —fundada en 1883 y considerada la organización empresarial extranjera más antigua de España— subrayó que este acuerdo representa una oportunidad para consolidar una relación bilateral que califica como uno de los principales activos económicos, políticos y estratégicos de ambos países.La entidad, que agrupa a más de 400 empresas, destacó el papel de Barcelona como punto de conexión entre España y Francia, no solo por haber sido la ciudad donde se firmó el tratado en enero de 2023, sino también por su función como espacio clave de cooperación empresarial, inversiones y proyectos compartidos a ambos lados de la frontera.Asimismo, recordó su participación en la visita del presidente francés, Emmanuel Macron, durante la cumbre hispano-francesa celebrada en la capital catalana, un encuentro que, según la Cámara, evidenció la voluntad de ambos gobiernos de reforzar una colaboración ya “excepcional por su intensidad y profundidad”.El Tratado de Barcelona, subraya el comunicado, sitúa a España en un marco de cooperación reforzada similar al que Francia mantiene con Alemania —a través del Tratado de Aquisgrán— y con Italia —mediante el Tratado del Quirinal—, lo que refleja la relevancia estratégica de la relación hispano-francesa en el contexto europeo.Más allá de su dimensión simbólica, la Cámara considera que el acuerdo permitirá fortalecer la coordinación entre ambos países en ámbitos como la economía, la energía, la industria, la tecnología y la geopolítica, en un momento marcado por la incertidumbre internacional y la necesidad de reforzar la soberanía europea.En este sentido, la organización hizo un llamamiento a los grupos parlamentarios para que aborden la ratificación desde una perspectiva de interés general y de largo plazo, al margen de las diferencias políticas. “Los gobiernos cambian; las empresas, los intercambios y las inversiones permanecen”, señala el texto.La Cámara concluye que la aprobación del tratado enviaría una señal de confianza en una relación histórica que, a su juicio, está llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en la construcción de una Europa más fuerte y cohesionada.