Asier MartiarenaMadrid 09/07/2026 17:15 Actualizado a 09/07/2026 17:57 La amistad entre España y Francia, cultivada durante décadas y llamada a reforzarse con un tratado bilateral, ha quedado atrapada en la batalla política española. El PP ha utilizado este jueves su mayoría absoluta en el Senado para llevar al Tribunal Constitucional el Tratado de Amistad y Cooperación firmado por ambos países, dejando así en suspenso un acuerdo concebido precisamente para blindar una relación histórica entre dos vecinos condenados a entenderse. Con esta decisión, los populares elevan un grado más la confrontación con el Gobierno al trasladarla al ámbito de la política exterior, quebrando uno de los consensos que tradicionalmente han presidido la acción exterior española. Es la primera vez en esta legislatura que la estrategia de Génova logra suspender un tratado bilateral ya ratificado por uno de los principales socios europeos de España.La iniciativa del PP cuestiona la constitucionalidad de un único artículo del tratado: el que regula la participación de ministros franceses en reuniones del Consejo de Ministros español y viceversa. Los populares sostienen que esa previsión vulnera la Carta Magna, mientras que el Gobierno defiende que las dudas quedaron despejadas con un acuerdo interpretativo suscrito por Madrid y París que limita esa participación a reuniones celebradas “en los márgenes” de los respectivos consejos de ministros y excluye cualquier intervención en las deliberaciones del Ejecutivo.El senador popular Miguel Ángel Jerez ha defendido el recurso al considerar que el tratado es incompatible con la Constitución y ha rechazado que esa controversia pueda resolverse mediante el acuerdo interpretativo alcanzado por los Gobiernos de España y Francia. Por ello ha acusado al PSOE de “retorcer la seguridad jurídica”, de emprender una “huida hacia adelante” y de “buscar atajos” para evitar modificar el texto. “Lo que no entra en la Constitución simplemente no existe”, ha concluido.La decisión del PP ha encontrado una inmediata respuesta del Gobierno, que interpreta el recurso como un salto cualitativo en la estrategia de confrontación de los populares. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha acusado al PP de “cruzar una línea roja peligrosísima” y de comportarse como “un partido antisistema” por bloquear un acuerdo que considera estratégico para los intereses de España.En esa misma línea, la senadora socialista Concepción Andreu ha sostenido que el recurso solo pretende “dilatar, sabotear y atacar” un tratado con el principal socio comercial de España y ha recordado que las exportaciones españolas a Francia superan los 56.000 millones de euros anuales. También ha subrayado la intensidad de la relación entre ambos países, con trece millones de turistas franceses que visitan España cada año, unos 330.000 españoles residentes en Francia, más de un millón de ciudadanos que viven en localidades transfronterizas y grandes empresas galas -como Renault, Citroën o Carrefour- con una importante implantación en España. Según Andreu, todas esas relaciones económicas y comerciales podrían verse “gravemente afectadas” por una decisión que atribuyó al “partidismo” del PP.”¿En nombre de qué política exterior actúa el señor Feijóo?”, se ha preguntado Albares. El PSOE sostiene que el PP ha decidido bloquear un tratado de cooperación similar a los que Francia mantiene con Alemania e Italia, una decisión que, a su juicio, “perjudica los intereses de España” y “debilita” la relación con uno de sus principales aliados europeos.El acuerdo cuya ratificación ha quedado ahora suspendida fue firmado por Pedro Sánchez y el presidente francés, Emmanuel Macron, en la cumbre bilateral celebrada en Barcelona en enero de 2023 con el objetivo de estrechar la cooperación política, económica y de seguridad. El texto, similar al que el país galo ha sellado con otros socios europeos, ya había sido ratificado por la Asamblea Nacional francesa y recibió el visto bueno definitivo del Congreso de los Diputados el pasado 18 de junio, por lo que únicamente restaba el paso del Senado para culminar el proceso.No es la primera vez, sin embargo, que el acuerdo tropieza en las Cortes. Hace un año ya decayó en el Congreso tras la abstención de Junts y Podemos, aunque ambas formaciones cambiaron posteriormente de posición para respaldar el texto el mes pasado. El PP ya había recurrido entonces el tratado ante el Tribunal Constitucional en febrero de 2025, pero el alto tribunal no llegó a pronunciarse sobre el fondo del asunto porque la iniciativa decayó en el Congreso antes de que pudiera emitir su fallo.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro