El Gobierno francés ha reaccionado con prudencia y respeto al bloqueo del Tratado de Amistad y Cooperación con España, un documento de gran importancia para la relación bilateral que el Partido Popular, gracias a su mayoría en el Senado, decidió el jueves pasado llevar al Tribunal Constitucional.Ante la insólita situación que se ha creado, fuentes diplomáticas francesas consultadas por La Vanguardia se abstuvieron de hacer comentarios sobre las razones políticas internas españolas que han llevado a dejar en suspenso el conocido como Tratado de Barcelona, firmado en enero del 2023. En su respuesta, las citadas fuentes ni siquiera citan al PP, sino que se limitan a constatar el recurso de inconstitucionalidad presentado sobre su artículo 2.4, que prevé la participación recíproca de ministros de los dos países en los respectivas reuniones de los gobiernos. En París se recuerda que en abril del presente año se firmó un acuerdo interpretativo para clarificar y acotar esta cuestión, y evitar así cualquier sospecha de pérdida de soberanía.“Tomamos buena nota del recurso y lo respetamos -indicaron las fuentes diplomáticas francesas-. Le corresponde ahora al Tribunal Constitucional español pronunciarse sobre esta cuestión jurídica y técnica”. “Seguiremos atentamente las próximas etapas del proceso de ratificación y esperamos que se lleve a término rápidamente, al servicio de millones de franceses y españoles que hacen vivir cotidianamente nuestra relación bilateral y en particular aquellos que habitan en las zonas fronterizas”.“En un momento de fuerte inestabilidad en Europa y el mundo, debemos más que nunca estar unidos”, destacan fuentes diplomáticas francesasPara París, el impasse diplomático no cambia lo esencial sobre la vocación del vínculo bilateral. “Francia y España comparten ambiciones comunes -indicaron las fuentes-: el reforzamiento de la autonomía estratégica europea, la transición ecológica y digital, la seguridad y cohesión de nuestras sociedades. En un momento en que Europa y el mundo conocen un periodo de fuerte inestabilidad, debemos más que nunca estar unidos y reforzar nuestro diálogo”.Según las autoridades francesas, el tratado “es un texto importante porque consagra los lazos excepcionales y ya densos que unen nuestros dos países”. Se firmó precisamente para “estructurar nuestras relaciones bilaterales con España y con el fin de inscribirlas en un cuadro europeo”. En concreto, París resalta las disposiciones del documento “que deben beneficiar a los ciudadanos de los dos países al dar un impulso político a proyectos de cooperación en todos los ámbitos (educación, intercambios culturales, economía, empleo, medioambiente, etcétera)”.Macron y Sánchez podrían comentar personalmente las consecuencias del bloqueo del tratado, aunque fuera de manera breve, porque se verán el lunes y el martes en París con motivo de la nueva reunión de la Coalición de Voluntarios (para la paz en Ucrania) y el desfile del Día de la Bastilla, fiesta nacional francesa, ocasión aprovechada por el presidente francés para invitar a muchos líderes de países socios y aliados porque será su último desfile del 14 de julio como jefe de Estado antes de que abandone el Elíseo en mayo del año que viene.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)