Nueva York (EFE).- El rápido crecimiento del empleo en Estados Unidos, el temor a que la inflación se mantenga en niveles elevados y a una prolongación de la guerra en Oriente Medio aumentan la presión para una subida de los tipos de interés a finales de año, en un contexto en el que Kevin Warsh se estrena como presidente de la Reserva Federal (Fed), tras ser propuesto por Donald Trump para abaratar el coste del dinero.

Una mayoría de los inversores (42,2 %) cree que la Fed aumentará los tipos de interés a una horquilla entre el 3,75 y el 4 % tras la reunión prevista para el 9 de diciembre, de acuerdo con datos de CME Group. Solo un 28,9 % cree que se mantendrán entre el 3,5 y el 3,75 %, donde están ahora.

Hasta entonces, los inversores prevén que el precio del dinero no variará, una decisión que, de confirmarse, supondría un revés a los planes económicos del presidente de Estados Unidos.

Trump lleva desde su regreso a la Casa Blanca presionando al ya expresidente del banco central Jerome Powell para que reduzca los tipos de interés de forma agrevisa. De hecho, propuso a Warsh para aumentar la presión sobre Powell, a quien había nominado durante su primer mandato.

Riesgo de una inflación mayor