PABLO R. SUANZESCorresponsal WashingtonActualizado Mi�rcoles,

junio

16:08Tras varios a�os en los que la Casa Blanca y la Reserva Federal parec�an haber conseguido domesticar la inflaci�n, la gran lacra que marc� y probablemente sentenci� la presidencia de Joe Biden, el �ndice de precios al consumo escal� hasta el 4,2% interanual en mayo, el nivel m�s alto en tres a�os y cuatro d�cimas m�s que el mes anteriorEl dato supone un nuevo dolor de cabeza para Donald Trump, que durante la campa�a no s�lo prometi� abaratar la vida de los estadounidenses, sino que dijo una y otra vez que de ganar Kamala Harris el pa�s caer�a en una espiral inflacionista insoportable. Y un dolor todav�a m�s fuerte para el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, que la semana que viene dirigir� su primer reuni�n del Comit� Federal de Mercado Abierto en un ambiente imposible para sus ambiciones de bajar los tipos de inter�s. Si con los datos hasta marzo ya empezaba a haber muchos m�s partidarios de subir tipos que de bajarlos, con los datos de abril y mayo, que reflejan subidas muy fuertes, lo que queda absolutamente descartado es cualquier posibilidad de relajaci�n monetaria.El paso del 3,8% de abril al 4,2% de mayo, en l�nea con lo anticipado por el consenso del mercado, ha sido el mayor incremento interanual desde abril de 2023. La inflaci�n subyacente aument� tambi�n a un 2,9% interanual, algo superior al 2,8% del mes anterior, pero menos de lo temido.El alza de los precios de la energ�a, provocada por la guerra con Ir�n (que no s�lo sigue en impass, sino que en las �ltimas 48 horas ha recuperado los bombardeos cruzados entre todas las partes) es la gran responsable. La parte positiva es que m�s all� del precio de la gasolina, los precios ya no crecieron al mismo ritmo que antes, lo que hace pensar que quiz�s se haya tocado el punto m�ximo en el ritmo del alza, que no en el dato final.Los datos del Departamento de Trabajo muestran que la cesta energ�tica supuso m�s del 60% del aumento del IPC. La gasolina es el verdadero term�metro econ�mico pol�tico del pa�s. El precio medio del combustible ha pasado de estar por debajo de los 3 d�lares el gal�n (3.8 litros) a consolidarse por encima de 4,15 d�lares de media (tras llegar a un m�ximo de 4.56), y rompiendo el techo de 7 d�lares el gal�n en lugares como California, niveles insostenibles que empujan el coste del transporte y la gran mayor�a de los bienes de consumo. Los billetes de avi�n, por ejemplo, subieron otro 2,7 % en mayo y un 26,7 % desde el mismo periodo del a�o pasado. Las tarifas hoteleras tambi�n aumentaron un 0,5 %, pero en parte tambi�n por la demanda del Mundial de f�tbol.Seg�n una encuesta reciente de la Federaci�n Nacional de Empresas Independientes, un tercio de los empresarios afirm� en mayo que planea aumentar los precios, el porcentaje m�s alto desde julio de 2022. Los economistas avisaron en abril de 2025 que los aranceles aprobados por Trump, junto con un mercado laboral todav�a fuerte, pod�an reavivar las presiones sobre los precios. La guerra de Ir�n fue el golpe de gracia a las expectativas de crecimiento.La consecuencia inmediata para Trump, y su nominado Warsh, es que el sue�o de las bajadas de tipos se aleja. Hace apenas unos meses los mercados descontaban varios recortes para este a�o. Ahora el debate ha cambiado por completo. La mayor�a de los analistas cree que la Reserva Federal mantendr� los tipos sin cambios durante buena parte de 2026 mientras observa si el actual repunte es un sobresalto provocado por la energ�a o el comienzo de una segunda ola inflacionaria. Pero es que las voces en la casa empiezan a abogar por lo contrario, por subidas que puedan contener la situaci�n mientras no se resuelva el cierre del Estrecho de Ormuz y los problemas en la cadena de suministro.En Washington, donde cada dato econ�mico se interpreta en clave electoral, la cifra del 4,2% es mucho m�s que una estad�stica cuando quedan menos de seis meses para las elecciones legislativas que pueden dar a los Dem�cratas el control de las dos c�maras del Congreso en noviembre. "Los precios de los medicamentos recetados, los productos l�cteos, los autom�viles, as� como los seguros de salud y de autom�viles, siguen bajando gracias a las pol�ticas de la administraci�n Trump", ha afirmado hoy la Casa Blanca, intentando presentar los n�meros como una muestra de que la agenda econ�mica del presidente est� dando "resultados significativos para el pueblo estadounidense", admitiendo al menos "perturbaciones temporales" derivadas de la guerra.Pese a las palabras, la inquietud es evidente. No es lo que el Gobierno hab�a anticipado ni lo que Trump pensaba al empezar al a�o. Daba por hecho que la econom�a seguir�a al alza tras el caos arancelario de 2025 y que una nueva Reserva Federal seguir�a su exigencia de varias bajadas pronunciadas de tipos. La inflaci�n, sin embargo, sigue siendo una fuerza pol�tica poderosa, quiz�s la m�s poderosa. Destroz� la popularidad y el legado de Biden, impuls� el regreso de los Republicanos y ahora amenaza con convertirse, una vez m�s, en la gran protagonista de la campa�a. Porque las guerras impopulares lejas pasan factura, las bravuconadas del presidente pueden pasar factura, pero el coste disparado de la vida es lo que no perdona casi nadie, de derechas, centro o izquierda.