Washington (EFE).- La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) celebra a partir de este martes su reunión de dos días de política monetaria, la primera que encabeza Kevin Warsh como nuevo presidente del organismo y que plantea un complicado escenario por el aumento significativo de la inflación, un mercado laboral resiliente y las presiones del presidente, Donald Trump, para rebajar los tipos de interés.
Warsh, el nominado de Trump para este cargo tras más de un año de duras críticas vertidas sobre su antecesor, Jerome Powell, se designó por el mandatario por sus planteamientos sobre la necesidad de una mayor flexibilización monetaria.
Aunque Trump ha asegurado que defiende una Fed independiente, a su vez ha sido contundente con que el precio del dinero debería estar por debajo del nivel actual, entre el 3,75 % y el 3,5 %, para estimular la inversión y el crecimiento.
Así, Warsh encara su primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) con presiones contrapuestas, ya que la inflación interanual se situó en mayo en el 4,2 %, muy por encima del objetivo del 2 %, debido a que la subida de precio de los combustibles, derivada por la guerra contra Irán, se está filtrando al resto de bienes y servicios.









