La región de Paiaguás, en Mato Grosso do Sul y la mayor área del Pantanal, está cubierta de agua tras años de sequías e incendios de gran magnitud. Hay zonas accesibles únicamente por barco o avión.
"Hacía mucho tiempo que no estaba en estas condiciones", afirma Ângelo Rabelo, director del Instituto Homem Pantaneiro. "Trae una belleza. Es como un acuario natural".Los años 2023 y 2024 registraron cifras récord de focos de incendio en el bioma. En 2025, en cambio, la situación fue considerablemente más moderada. A pesar del escenario actual, persiste la preocupación: en febrero se declaró una emergencia ambiental por riesgo de incendios, vigente en algunas regiones hasta diciembre.
La ONG SOS Pantanal advirtió en marzo que las lluvias de la temporada húmeda estuvieron por debajo de lo esperado en las cabeceras del bioma, lo que indica una probable sequía intensa y un mayor riesgo de incendios en 2026.
Según datos del Servicio Geológico de Brasil, el Pantanal de Mato Grosso do Sul podría completar ocho años consecutivos sin una gran inundación. La última ocurrió en 2018.
La probable llegada de El Niño añade otro factor de riesgo. El fenómeno tiende a elevar las temperaturas y reducir las precipitaciones en parte de los estados que abarcan el Pantanal.










