No se trata de vivir más años, sino de aumentar la salud hasta nuestros últimos días. La longevidad saludable se ha consolidado como un reto de nuestro tiempo que responde a una realidad palpable: las personas mayores de 65 años ya representan más del 20% de la población española, y el Instituto Nacional de Estadística (INE) prevé que en 2045 llegue al 30% del total. Una parte de la longevidad tiene que ver con nuestros genes, pero llevar una nutrición adecuada, hacer actividad física, contar con un sueño reparador o cultivar los vínculos sociales son los pilares clave para vivir mejor, con más autonomía y funcionalidad. Además, “las personas con ‘ikigai’ o propósito de vida viven más”, relató el bioquímico y divulgador científico Pere Estupinyà en un vídeo.Estas ideas clave vertebraron LongevitIA, el primer congreso de La Vanguardia sobre longevidad y envejecimiento saludable, que se celebró en el auditorio del CosmoCaixa de Barcelona y donde una decena de especialistas ofrecieron una radiografía poliédrica sobre el momento actual que vive la ciencia de la longevidad. Porque, como dijo Pere Guardiola, del Grupo Godó, “debemos dar un salto adelante y pasar de una medicina que trata la enfermedad a una medicina de la salud, que se anticipe y que eduque a la sociedad”. Hay mucho por hacer, como apuntó Jaume Masana, de Adeslas, pues además de un cambio de enfoque de nuestro sistema sanitario, se debe hacer frente “al gran desconocimiento general de los factores que ayudan a una longevidad saludable”, con herramientas de divulgación, como este encuentro. “No queremos eliminar el envejecimiento, la última debería ser la mejor etapa de nuestra vida; lo que nos preocupa es la pérdida de salud y de funcionalidad que lleva asociada”, explicó Ana María Cuervo, catedrática distinguida en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York, encargada de inaugurar el evento. Para ello, habló de la ciencia del envejecimiento y de la autofagia, el proceso natural de limpieza y reciclaje celular del cuerpo, cuya eficiencia disminuye según nos hacemos mayores. Poner el foco de la investigación en ese sistema está permitiendo entender por qué aparecen algunas patologías asociadas al envejecimiento y cómo combatirlas. “Muchas enfermedades, como el alzhéimer, el párkinson o la diabetes, están relacionadas con problemas en la limpieza celular”, añadió Cuervo. Y reivindicó los cambios propuestos hace una década por la gerociencia, que han hecho posible una visión multidisciplinar de los procesos biológicos de la salud.Muchas enfermedades, como el alzhéimer, el párkinson o la diabetes, están relacionadas con problemas en la limpieza celularAna María CuervoInvestigadora del envejecimientoAna María Cuervo, investigadora de la biología del envejecimiento en el Albert Einstein College of Medicine en Nueva YorkChristopher KlettermayerEl congreso también abordó la salutogénesis o factores que promueven la salud de forma activa. El capital energético que consume nuestro organismo, por ejemplo, es algo que banalizamos y que impacta en la longevidad saludable, porque si vivimos en deuda energética, pagamos un precio. “El cuerpo quiere promover la resiliencia, así que es muy importante el ahorro energético”, argumentó Xevi Verdaguer, fisioterapeuta y divulgador especializado en psiconeuroinmunología, quien contó que una mala distribución del presupuesto energético va a tener repercusiones en nuestra salud y, por ende, en cómo envejecemos. “Un gasto excesivo de energía va a hacer que nuestro mantenimiento se resienta; por ejemplo, sufrir estrés puede hacer que suframos osteoporosis o que una mujer pierda la menstruación. ¿Por qué? Sencillamente, porque el cuerpo ahorra energía”.Para Toña Lizarraga, doctora especialista en Medicina del Deporte y Nutrición, la longevidad pasa por entrenar la energía intrínseca de cada uno, que no puede disociarse de una dieta personalizada. “A veces, más comida no significa más energía; comiendo menos se puede ser más sostenible”, puntualizó. Si no dormimos profundamente, el sistema linfático no repara, no eliminamos las toxinas y aparece la neuroinflamación. El sueño es la mejor inversión que podemos hacer por nuestra reparación celularJavier AlbaresMédico especialista en sueñoJavier Albares, neurólogo, durante su ponenciaChristopher KlettermayerEn lo referido al descanso, el médico especialista en medicina del sueño, Javier Albares, enfatizó que “este es un pilar de la salutogénesis”. Según Albares, es cuando dormimos que el cuerpo puede reparar el gasto del día. “El sueño no es un descanso pasivo: es mantenimiento biológico programado”, dijo. Y son tres las dimensiones que hay que poner en práctica: dormir suficiente, bien y de forma regular, respetando los ciclos circadianos. No hacerlo promueve la inflamación y acelera el envejecimiento. “Si no dormimos profundamente, el sistema linfático no repara, no eliminamos las toxinas y aparece la neuroinflamación; el sueño no es una pérdida de tiempo, es la mejor inversión que podemos hacer por nuestra reparación celular”.La revolución del músculo como medicina ‘antiedad’ no pasó desapercibida. Para los expertos, el entrenamiento de fuerza es ya indisociable de una longevidad saludable, más aún si se combina con otras rutinas. El encargado de exponerlo fue Marcos Vázquez, divulgador y creador de Fitness Revolucionario, que empezó su ponencia asegurando que “la longevidad no empieza a los 70 o los 80 años, sino ahora, tengas la edad que tengas”, para acabar animando a los 300 asistentes de LongevitIA, un pleno absoluto, a levantarse de sus asientos para hacer sentadillas. Para el divulgador, hay cuatro pilares del ejercicio —el movimiento, el trabajo de fuerza, el trabajo aeróbico o cardiovascular y el deporte— y el tiempo no es excusa: habló de pequeños cambios de rutina, como subir escaleras, o de ‘snacks’ de ejercicio (ráfagas de cierta intensidad, entre tres y cinco veces al día). Todo esto “tiene un impacto real en la mortalidad”. Marcos Vázquez, entrenador y divulgador, durante su intervención.Christopher KlettermayerAdemás, en una conversación con el esquiador alpino andorrano Joan Verdú, especialista en eslalon gigante y que ha participado cuatro veces en los Juegos Olímpicos, remarcaron la importancia del rendimiento y el entorno. “Cuando llego a ciudades, me sube el estrés y estoy más irritable; hay que valorar pasar tiempo de calidad en entornos naturales”, reivindicó el deportista de élite.¿Y cómo queremos llegar mentalmente a la vejez? Pese a que envejecimiento y deterioro cognitivo no son sinónimos, no hay bienestar longevo sin la posibilidad de mantener el cerebro joven. El neurólogo Pablo Villoslada, la neuróloga Mercè Boada y el microbiólogo Alex Mira compartieron reflexiones sobre qué podemos hacer para que nuestro cerebro esté en las mejores condiciones posibles cuando sumamos años, y resaltaron que, más allá de la genética, el peso recae en lo que hacemos en nuestro día a día. Por lo tanto, en la prevención. “Tenemos una capacidad importante de influir en cómo envejecemos, en predecir y prevenir; el envejecimiento cognitivo no se considera un proceso inevitable y uniforme, pero es modulable y predecible”, explicó Boada, referente en alzhéimer. Villoslada se refirió a la inflamación —“es la piedra de toque que nos dirige a un envejecimiento saludable o no saludable”—, mientras que Mira expuso su tesis de investigación, en la que asegura que los microorganismos influyen decisivamente en cómo envejecemos y que un microbioma empobrecido se asocia con un mayor riesgo de enfermedades neurodegenerativas. “Las bacterias del intestino pueden interferir en el cerebro, por lo que patologías como el alzhéimer o el parkinson pueden debutar con síntomas gastrointestinales 15 o 20 años antes; esto abre la vía del diagnóstico para verlo de forma precoz”.Las bacterias del intestino pueden interferir en el cerebro, por lo que patologías como el alzhéimer o el parkinson pueden debutar con síntomas gastrointestinales 15 o 20 años antesAlex MiraMicrobiólogoLa prevención y el diagnóstico también fueron los pilares de la conferencia de Susana Puig sobre el cuidado de la piel como reflejo de salud y bienestar a lo largo de la vida. Referente internacional en dermatología y con una gran trayectoria en melanoma o cáncer de piel, explicó que en la dermis también hay mecanismos a nivel celular responsables del declive. Sin embargo, pese al factor genético, hasta un 80% del envejecimiento cutáneo viene definido por factores ambientales. “El tabaquismo y la exposición solar son los factores adquiridos, no genéticos, más importantes asociados a la aparición de arrugas y el envejecimiento facial”, matizó, invitando a la protección solar. La inteligencia artificial también se coló en el congreso de la mano de Frederic Llordachs, médico y emprendedor del ámbito de la salud digital, que resumió cómo la IA se está convirtiendo en una gran herramienta para la salud y la longevidad en temas relacionados con el diagnóstico, la calidad de las visitas médicas y el tratamiento de la salud mental. “La inteligencia artificial naliza imágenes para encontrar patrones que el ojo puede pasar por alto”, resumió.Ponentes y patrocinadores del congreso LongevitIA, en el Hotel Mirlo de Barcelona.Christopher KlettermayerLuis Rojas Marcos, psiquiatra, durante su conferencia en el congreso LongevitIAChristopher KlettermayerEl gran broche de oro del acto fueron las palabras, muy esperadas, de Luis Rojas Marcos, psiquiatra y referente internacional en salud mental, resiliencia y bienestar, recién llegado de Nueva York. El doctor hizo un alegato a la importancia de las relaciones, de los vínculos personales y del propósito vital para envejecer con calidad. “Mi consejo es que te prepares para la tercera etapa de la vida. Lo primero es conocerte; haz una lista de lo que es importante para ti. Después, el paso fundamental es agarrar el timón de tu vida y no decir ‘que sea lo que Dios quiera’: hay que tomar decisiones y pedir ayuda si es necesario”, sentenció. Mi consejo es que te prepares para la tercera etapa de la vida. Lo primero es conocerte. Después, el paso fundamental es agarrar el timón de tu vidaLuis Rojas MarcosPsiquiatraSegún Rojas Marcos, con la vejez hay una tendencia normal hacia la positividad. Lo ratifica una encuesta de la OMS de 2024: en 20 países, los más felices fueron los mayores de 65 años. “¿Por qué no lo tenemos en cuenta? Por los prejuicios. El cerebro, a medida que envejece, potencia las ideas positivas”, concluyó, agradeciendo a La Vanguardia su labor en la divulgación optimista de esta etapa vital. Graduada en Periodismo por la UAB y máster en Periodismo Político Internacional en la UPF. Coordinadora del canal Longevity
La nueva longevidad ya es un hecho: la era del envejecimiento en positivo se descifra en el congreso LongevitIA
La primera edición de LongevitIA puso el foco en los hábitos de vida saludable, como las grandes claves para vivir más y mejor, y en la ciencia del envejecimiento
Longevidad saludable: >20% españoles >65 años (30% en 2045). Pilares—nutrición, fuerza, sueño profundo, vínculos. Autofagia combate Alzheimer/Parkinson/diabetes. Para tech leaders, envejecimiento impacta workforce, demand de healthtech y wellness. Investigación en autofagia abrirá diagnósticos predictivos y aplicaciones biotech.
















