Por otra parteAl Gobierno de S�nchez, el presidente ateo que ayer cumpli� 8 a�os en el poder, le viene bien esta visitaPreparativos para la visita del Papa a Madrid.EUROPA PRESSActualizado Lunes,
junio
23:00Audio generado con IAHay un mensaje para los jueces y para la UCO: a partir del s�bado que viene rel�jense, t�mense unos d�as de descanso y d�jense de investigaciones, registros y requerimientos, de autos, inculpaciones y sentencias. Comienza el pr�ximo s�bado la semana del Papa en Espa�a, una tregua informativa frente a la corrupci�n que nos invade, la polarizaci�n que nos divide, la frustraci�n que nos deprime. Cuando el Pont�fice se vaya ya habr� empezado el Mundial de f�tbol y antes, si hay suerte, a ver si J�dar avanza en Roland Garros. Al Gobierno del presidente ateo que ayer cumpli� ocho a�os en el poder le viene bien esta visita. Refugi�monos en la reflexi�n como �l hizo durante cinco d�as. Aire para S�nchez.Hablemos del Papa. Lo har� sobre todo �l, que entre misas y discursos va a superar ampliamente las horas de escenario de Bad Bunny en Espa�a. Estamos necesitados de un poco de espiritualidad informativa que compense tanto materialismo, que es la doctrina filos�fica en la que se ampara la corrupci�n: primero la materia y luego la conciencia, y si no se tiene, mejor. La visita de Le�n XIV s� que deber�a merecer esta vez el estatus de hist�rica, ese calificativo que se atribuye con tanta ligereza a cualquier acontecimiento que se salga un poco de lo normal. Lo es porque hace 44 a�os que un Papa no realiza un viaje a Espa�a de tan alto nivel y duraci�n. Y lo es tambi�n porque es la primera vez que va a tener la oportunidad de desarrollar el marco teol�gico que ha definido en su reciente Magnifica Humanitas, la enc�clica con la que ha querido poner en el centro al ser humano ante las amenazas, no s�lo, de la inteligencia artificial. Como escrib�a este domingo en este peri�dico Aldo Cazzullo, subdirector del Corriere, el Papa sabe que no se puede detener el viento con las manos, pero se siente obligado a advertir de que la IA debe servir a la humanidad, no reemplazarla para el beneficio de unos pocos. Para el �xito de ese reemplazo hay un riesgo a�adido: la tentaci�n de que la pereza, que para la Iglesia es un pecado capital, nos lleve a confiar plenamente en el algoritmo.En esta Espa�a en que la tendencia decreciente ha cambiado y repunta el catolicismo practicante entre los j�venes -es cierto que s�lo un 16%, pero un 3% m�s que hace cinco a�os-, Le�n XIV les va a prevenir de toda la ristra de alteraciones que les est� suponiendo esa dependencia absoluta de lo digital, por si a�n no se han dado cuenta. Pero no s�lo de la IA vive la enc�clica; hay muchos temas que nos tocan de lleno que van a estar presentes en la visita, como el del trato a los inmigrantes y refugiados, el nuevo colonialismo, el fanatismo religioso, las guerras presuntamente justas, los perversos intereses geopol�ticos y geoecon�micos, la desinformaci�n y la reivindicaci�n del periodismo... El Pont�fice propone poner bajo custodia a las personas y les pide a sus seguidores -m�s de la mitad de los espa�oles se declaran cat�licos- que respondan a todas esas amenazas con la "civilizaci�n del amor". El viernes 12 se acaba la tregua papal. A partir de ah�, confiemos en que la Selecci�n pase muchas rondas y, si puede, gane el Mundial.















