Raquel de Blas |

Madrid (EFE).- En un viaje medido al milímetro, también el descanso del papa se convierte en un gesto. Blindado por la seguridad y el secreto, León XIV se alojará entre muros cargados de historia: en la Nunciatura Apostólica de Madrid y en los palacios episcopales de Barcelona y Las Palmas de Gran Canaria.

Convertidos por unos días en refugios silenciosos del papa, estos inmuebles concentran los máximos dispositivos de seguridad, garantizan la cercanía a los principales actos del programa y simbolizan, al mismo tiempo, la presencia estable de la Iglesia en cada una de las ciudades que acogerán al pontífice.

La Nunciatura española, la primera del mundo

Al igual que hicieran sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, León XIV se alojará en Madrid en la Nunciatura Apostólica, que es la embajada de la Santa Sede en España y la residencia oficial del nuncio apostólico en España y Andorra, Piero Pioppo.