Pasadas las ocho de la ma�ana de ayer, mientras Pedro S�nchez se vest�a con su camisa blanca, traje negro y corbata gris para ir a la audiencia oficial con el Papa, en el Vaticano, un grupo de agentes de la UCO de la Guardia Civil entraban por sorpresa en la sede del PSOE en la calle de Ferraz en Madrid, pasando bajo una enorme pancarta de "no a la guerra".Es el segundo registro en la sede socialista en menos de un a�o, tras el ordenado en junio de 2025 tras la primera imputaci�n del que fuera secretario de organizaci�n, Santos Cerd�n.Cuando fue informado por sus ayudantes, el presidente del Gobierno se debi� dar cuenta que el milagro que buscaba en su cita con Le�n XIV estaba arruinado. Tras el duro golpe de la imputaci�n de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, llegaba la orden de registro y una nueva imputaci�n a Cerd�n, junto al hist�rico militante socialista andaluz Gaspar Zarr�as y la gerente del partido, Ana Mar�a Fuentes. Y puede que la lista siga aumentando tras el an�lisis de toda la documentaci�n incautada.El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, en un auto de unas veinte p�ginas, justificaba los registros de ayer por la investigaci�n en curso a lo que se ha venido en llamar "las cloacas del PSOE" (tambi�n conocido como el "caso Leire D�ez") y situaba el comienzo de una "trama criminal" con la Carta a la Ciudadan�a del l�der socialista y sus cinco d�as de reflexi�n tras la imputaci�n de su esposa, Bego�a G�mez. Seg�n el juez, la operativa ten�a como objetivo atacar todas las investigaciones en curso contra miembros del gobierno, del partido y de la familia de S�nchez. Y a�ade que "Santos Cerd�n puso a disposici�n de la trama criminal la propia estructura del PSOE".Un nuevo procedimiento judicial que mantiene completamente bloqueadas las acciones del Gobierno, ya de por s� castigadas por su extrema debilidad parlamentaria. Desde hace meses, el presidente ha intentado hacer olvidar todos los casos de corrupci�n que le salpican con una intensa actividad internacional. Sin embargo, tras cada foto en el extranjero y los aplausos en instituciones amigas, el climax se iba desinflando a medida que crec�a el incendio interno, que ni siquiera est� estabilizado.S�nchez viajaba al Vaticano para mostrar su alineaci�n de la posici�n expresada por el Papa frente a las guerras en curso, especialmente a las de Gaza e Ir�n, y tuvo que conformarse con una buena foto y poco m�s. Hab�a hecho el esfuerzo de defender a la Iglesia Cat�lica (nunca felicita p�blicamente a los cat�licos en sus festividades y s� a los musulmanes, y se ausenta de las misas funerales por las v�ctimas de cat�strofes en Espa�a), en espera de un milagro que le hiciera recuperar la agenda pol�tica e informativa. Pero la Justicia volvi� a jugar en su contra. Adem�s, el calendario previsto no augura nada bueno. Hoy mismo comienza el juicio oral contra su hermano, el 9 de junio su esposa tendr� que volver a los juzgados de la Plaza de Castilla a recoger el auto de procesamiento y los d�as 17 y 18 del mismo mes prestar� declaraci�n como investigado el expresidente Zapatero. Luego vendr�n las sentencias sobre Jos� Luis �balos y Koldo Garc�a.A pesar de todo, el l�der socialista sigue actuando como si no pasara nada. Defiende la inocencia de sus familiares y de su buen amigo Zapatero y anuncia que nada ni nadie le har� cambiar de opini�n respecto a aguantar toda la legislatura. En respuesta al clamor que se extiende entre la oposici�n, algunos de sus aliados e incluso entre destacados l�deres socialistas, S�nchez afirm� ante los periodistas en Roma que convocar elecciones anticipadas ser�a una decisi�n partidista y que �l defiende el inter�s general y la estabilidad. No se sabe a qu� estabilidad se refiere cuando ha sido incapaz de aprobar ni una sola Ley de Presupuestos en la legislatura y ha renunciado a presentar la mayor�a de sus propuestas en el Parlamento, por no contar con los votos suficientes.Mientras tanto, sus socios y aliados se muestran perplejos ante los esc�ndalos de corrupci�n que se han producido en los �ltimos a�os, hacen alg�n amago sobre las l�neas rojas que no se deben traspasar (en concreto, que se demuestre que hubo financiaci�n ilegal en el PSOE) y siguen apoyando al Gobierno.Gabriel Rufi�n super� ayer todos los rid�culos anteriores al decir que su partido tomar�a una decisi�n cuando hubiera una sentencia firme. O sea, dentro de cinco o diez a�os. �D�nde estar� entonces el l�der republicano?La clave para esa dejaci�n de responsabilidades pol�ticas de los aliados de S�nchez hay que buscarla en el pago en c�modos plazos del Ejecutivo del precio que exigen sus socios por su apoyo. El martes, la Mesa del Congreso, controlada por el PSOE y Sumar, aprob� un cambio en el reglamento de la C�mara para facilitar el acceso de grupo propio a los partidos nacionalistas e independentistas. Cada semana se producen nuevas cesiones a sus socios.Donde sigue creciendo el desconcierto y el pesimismo es entre las bases socialistas y entre los alcaldes y presidentes auton�micos que todav�a se mantienen en el poder. Son conscientes de que cada d�a que pase ser� peor de cara a las pr�ximas elecciones. Pero se muestran impotentes frente al aparato sanchista, que hace ya tiempo que destruy� cualquier posibilidad de cr�tica, ni siquiera debate, en el partido. El PSOE ha dejado de existir y todas las decisiones se toman en el complejo de La Moncloa.
La Guardia Civil arruina el milagro que buscaba S�nchez con el Papa
Es el segundo registro en la sede socialista en menos de un a�o, tras el ordenado en junio de 2025 tras la primera imputaci�n del que fuera secretario de organizaci�n, Santos...










