Christian Afonso |
Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Carlos Suárez fue en 1990 el encargado de defender los intereses de la familia de Eufemiano Fuentes en el proceso contra Ángel Cabrera, ‘El Rubio’, por el secuestro y posterior homicidio del magnate tabacalero. Cinco décadas después del suceso que dio pie al juicio, ha recordado que el ejecutor llegó a interiorizar que era «un Robin Hood».
En una entrevista con EFE, el abogado ha señalado que Cabrera no dijo nada durante el juicio, más que responder a un comentario suyo precisamente sobre este mutismo: «‘Ahí está la vaina’, o algo así me dijo». Pero que sí lo hizo en la cárcel, antes de celebrarse la vista en octubre de 1990, donde «habló todo lo que quiso».
«Él se creía un Robin Hood. Terminó por interiorizar el personaje que algunos medios de comunicación crearon sobre él. Y, bueno, nos sorprendió a todos los que estábamos allí (en la cárcel tomándole declaración) porque, según él, era poco menos como el Che Guevara», ha explicado Carlos Suárez, sobrino de Eufemiano Fuentes.
Sobre que fue el autor de los hechos, no le cabe la menor duda y, para él, «la única incógnita que persiste es por qué se entregó, por qué vino aquí» después de haber estado declarado en rebeldía y fugado de España durante 13 años.












