Daniel LozanoActualizado Martes,
junio
02:52Keiko contra el otro S�nchez en Per�. Abelardo contra Cepeda en Colombia. Los votantes decidir�n en apenas tres semanas cu�l va a ser el color predominante en el mapa geopol�tico de las Am�ricas con dos elecciones bajo par�metros muy parecidos. La ventaja inicial en ambos casos, por sus triunfos en primera vuelta, es del populismo de derechas, el que con tanta fuerza sopla desde Washington. Pero con muchas posibilidades aparecen los dos abanderados locales de la izquierda radical, que cuentan con un nuevo l�der global del antitrumpismo: Pedro S�nchez.En Sudam�rica, el bloque que Donald Trump denomina el Escudo de las Am�ricas cuenta con cinco pa�ses miembros, con sus l�deres m�s o menos cercanos ideol�gicamente a Washington. Al frente est� el argentino Javier Milei y junto a �l el chileno Jos� Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Pe�a y el boliviano Rodrigo Paz. Todos esperan que el pr�ximo domingo Keiko Fujimori conquiste la Presidencia.Una derrota tras otra que ha despoblado a la Patria Grande (que re�ne a izquierdistas, revolucionarios y populistas), tan disminuida de efectivos que no ha dudado en adoptar al l�der del PSOE como si se tratara de una reinvenci�n de Sim�n Bol�var a la espa�ola. El duelo brasile�o de octubre entre el octogenario Lula da Silva y el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, apadrinado por Washington, cerrar� el rally electoral del continente, donde de momento s�lo se mantiene firme la izquierdista mexicana Claudia Sheinbaum.El debate del domingo por la noche en Lima no ha aclarado el panorama, algo que parece imposible en sociedades tan polarizadas. De momento, la hija del dictador quiere imitar a Lula, que lleg� a la presidencia tras perder tres presidenciales. Keiko mantiene entre dos y cuatro puntos de ventaja en las encuestas, pero Roberto S�nchez, ahijado pol�tico del golpista Pedro Castillo, cuenta con el voto m�s silencioso del interior del pa�s, sobre todo en el sur de los Andes.La tradici�n marca que el final ser� de infarto, tal como se barrunta tambi�n en Colombia. De momento, los dos tienen la intenci�n de asustar lo menos posible a sus nuevos votantes en los d�as que quedan de campa�a, un objetivo de lo m�s complejo."Ser mal perdedor es contagioso", dispar� Noboa contra el presidente Gustavo Petro, quien se neg� a reconocer los resultados colombianos, tal y como suele hacer su gran aliado ecuatoriano, Rafael Correa. Las palabras de Noboa se jactan adem�s del movimiento pol�tico que realiz� horas antes de que se abrieran las urnas colombianas, cuando adelant� que eliminar� los aranceles a las exportaciones colombianas para favorecer a Abelardo.Cepeda le descalific� en su discurso del domingo por "injerencia electoral", pese a que desde la llegada al poder de Hugo Ch�vez esta herramienta se convirti� en santo y se�a de las revoluciones, ya fuera con fondos y propaganda o con una corte de asesores."Las dos elecciones tienen en com�n la decisi�n entre opciones que amenazan la democracia en alguna medida. De un lado, proyectos de autoritarismo de izquierda que, en el caso de Colombia, buscan la continuidad y amenazan la independencia del Banco de la Rep�blica, la independencia de la Corte Constitucional y la instalaci�n de una Asamblea Nacional Constituyente a la medida del partido pol�tico gobernante; de otro lado, un autoritarismo de derecha, que en Colombia se asocia con posturas cercanas al modelo de Bukele con mano dura hacia la criminalidad y estigmatizaci�n de la diversidad", precisa para EL MUNDO Sergio �ngel, director del Programa Cuba de la Universidad Sergio Arboleda.La gran paradoja es que la victoria de De la Espriella va acompa�ada de un sello venezolano inesperado: el candidato ultra fue durante ocho a�os abogado del famoso Alex Saab, testaferro familiar de Nicol�s Maduro y principal operador financiero del chavismo para eludir las sanciones de Estados Unidos.Y para aumentar el absurdo pol�tico, Iv�n Cepeda es un defensor tradicional de la revoluci�n bolivariana, as� como un encarnizado detractor de Washington. La actual alianza entre la presidenta encargada del Gobierno de facto, Delcy Rodr�guez, y la segunda Administraci�n de Trump rechina para quien durante tantos a�os ha vitoreado a las dictaduras de las Am�ricas, incluso vivi� en Cuba, como tambi�n lo hiciera Maduro."Los venezolanos necesitamos una Colombia fuerte y unida para juntos desmontar las redes criminales y el comunismo que tanto dolor y miseria han tra�do a nuestra gente", reaccion� la l�der democr�tica, Mar�a Corina Machado, nada m�s conocer los resultados y felicitar al ganador, "a quien deseo mucho �xito en la pr�xima etapa".












