Este domingo se abren las urnas para elegir candidato presidencial entre Iván Cepeda y Carolina Corcho y para definir las listas del Pacto Histórico al Congreso. La cantidad de votantes será un termómetro fundamental
El que parecía un camino sencillo a la unidad de la izquierda colombiana y la definición de sus candidatos para las elecciones nacionales de 2026 se ha convertido en un folletín de disputas políticas y enredos legales. La consulta popular de este domingo, en la que sus bases definirán a voto limpio su aspirante a la presidencia entre el senador Iván Cepeda y la exministra Carolina Corcho, así como sus listas al Congreso, podrá reducir el ruido al aclarar parcialmente el panorama. También tendrá un impacto político importante la cantidad de personas que acudan a las urnas, pues sirve de termómetro- aunque inexacto- del entusiasmo de las bases de izquierda en el ciclo electoral de los próximos meses.
Más allá de definir un nombre, el objetivo de hacer la consulta, que la ley ofrece a cualquier partido que lo desee, en una fecha única y preestablecida, era asegurar la unión de las distintas fuerzas que han acompañado al presidente Gustavo Petro desde su propia campaña, cuatro años atrás. Y esa meta se ha cumplido solo parcialmente: a más del embrollo para lograr la unión formal de los partidos y movimientos que buscaban fusionarse en el nuevo partido Pacto Histórico -un nombre que hasta ahora era de una coalición, no de una sola persona jurídica-, la tensión política ha sido notoria.






