La segunda vuelta presidencial de Colombia no solo definirá quién sucederá a Gustavo Petro en la Casa de Nariño. También pondrá a prueba el futuro de su relación con Ecuador, en un momento en el que Daniel Noboa se ha convertido en un actor visible dentro del debate político colombiano.El próximo 21 de junio, los colombianos deberán elegir entre Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, e Iván Cepeda, aspirante del oficialista Pacto Histórico. Ambos llegan al balotaje con visiones opuestas sobre seguridad, economía y política exterior, pero también con posturas muy distintas respecto a Ecuador y al presidente ecuatoriano.Los resultados de la primera vuelta reflejaron una contienda cerrada. De la Espriella obtuvo 10,35 millones de votos, equivalentes al 43,73 % del total, la votación más alta alcanzada por un candidato en una primera vuelta presidencial desde que este sistema electoral comenzó a aplicarse en Colombia en 1994. Cepeda consiguió 9,68 millones de votos, correspondientes al 40,91 %, una diferencia de aproximadamente 668.000 sufragios.PublicidadSin embargo, más allá de los números, la campaña dejó una imagen poco habitual: mientras uno de los finalistas cerró acuerdos públicos con Noboa, el otro terminó acusándolo de intervenir en las elecciones colombianas.Acuerdo antes de llegar a la PresidenciaDos días antes de la votación, Noboa y De la Espriella difundieron un mensaje conjunto en redes sociales en el que anunciaron acuerdos relacionados con comercio, seguridad y cooperación bilateral.En ese video, el mandatario ecuatoriano confirmó que levantaría la tasa de seguridad aplicada a las importaciones colombianas, una medida que había generado tensiones entre ambos países durante los últimos meses.PublicidadPublicidadA cambio, ambos dirigentes hablaron de fortalecer la lucha contra el narcoterrorismo, avanzar en la entrega de delincuentes ecuatorianos ubicados en territorio colombiano y revisar temas energéticos entre los dos países.Tras la victoria de De la Espriella en la primera vuelta, Noboa volvió a mostrar públicamente su cercanía con el candidato colombiano.Publicidad“¡Felicidades, Abelardo de la Espriella, por una gran victoria!”, escribió el mandatario ecuatoriano en sus redes sociales.Para Santiago Carranco Paredes, consultor internacional y catedrático del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), el acercamiento entre ambos líderes es evidente, aunque aclara que la eliminación de la tasa no puede explicarse únicamente por el acuerdo político alcanzado días antes de las elecciones.“Estamos olvidándonos de la parte más importante de esta situación y la parte más importante fue que la Secretaría General de la CAN emitió una resolución de carácter vinculante para Ecuador y para Colombia de la eliminación de los aranceles”, explica.Carranco recuerda que Ecuador enfrentaba el riesgo de un proceso ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina si mantenía la medida.Publicidad“Si nosotros no hubiéramos eliminado estos aranceles, nos íbamos al Tribunal de Justicia Andino”, sostiene.Sin embargo, el experto considera que existe una coincidencia importante entre las propuestas de De la Espriella y las políticas impulsadas por Noboa.“En el tema económico y en el tema de seguridad, la visión que tiene De la Espriella es mucho más homogénea con la que tiene el presidente Noboa y en este sentido podría ser más fácil implementar acciones en conjunto desde esta misma visión”, señala.Dos visiones opuestas sobre seguridadLa cercanía entre ambos dirigentes no se explica únicamente por el episodio de la tasa de seguridad.Los planes de gobierno de De la Espriella y Noboa comparten elementos relacionados con el combate frontal al crimen organizado.En su plan de trabajo, el candidato colombiano de derecha propone fortalecer a las Fuerzas Armadas, aumentar la presencia militar en territorios controlados por grupos ilegales, endurecer la política penitenciaria, reforzar extradiciones y abandonar la estrategia “Paz Total” impulsada por Gustavo Petro.Su propuesta también contempla una mayor cooperación internacional para combatir economías criminales y recuperar el control territorial en zonas afectadas por narcotráfico.Cepeda, en cambio, plantea mantener la filosofía de la “Paz Total”, fortalecer programas sociales en territorios vulnerables y atacar las causas estructurales que alimentan el crecimiento de grupos armados ilegales.La diferencia entre ambos enfoques adquiere especial relevancia para Ecuador debido a la situación de seguridad en la frontera norte.El analista político colombiano, docente, consultor e investigador Jorge Andrés Rico Zapata considera que la relación con Ecuador se convirtió en un tema visible durante la campaña precisamente porque representa dos modelos distintos de entender la cooperación regional.“Es determinante porque demuestra el nivel de relacionamiento estratégico en bien de la sociedad colombiana. Demuestra que el liderazgo llevaría a soluciones diplomáticas mucho más efectivas que las confrontaciones ideológicas que tiene el actual Gobierno y que Cepeda continuaría”, afirma.A criterio del experto, el resultado de la primera vuelta refleja que una parte importante del electorado colombiano busca un cambio de rumbo.“Lo que se evidencia es que la población colombiana desea un cambio en el modelo a uno que visione estrategia y acciones de apertura empresarial, social, en seguridad, en combinación con acciones contundentes y de rechazo a los criminales”, sostiene.De la Espriella se acercó, Cepeda marcó distanciaEn medio de la campaña, De la Espriella construyó puentes con Noboa, Cepeda tomó el camino opuesto, coinciden los expertos.Tras conocerse los resultados preliminares de la primera vuelta, el candidato del Pacto Histórico cuestionó el proceso electoral y señaló al mandatario ecuatoriano por una supuesta intervención en los comicios.Las declaraciones profundizaron una distancia política que ya existía debido a las diferencias entre Noboa y Petro.Durante los últimos meses, ambos Gobiernos protagonizaron desacuerdos sobre seguridad fronteriza, comercio y cooperación regional.Por ello, los expertos consultados consideran que una eventual victoria de Cepeda podría mantener, e incluso profundizar, algunas de esas tensiones.Carranco señala que Ecuador debería mantener una política exterior pragmática independientemente de quién gane las elecciones.“Lo que debemos esperar claramente son relaciones pragmáticas en donde no importa específicamente quién sea el presidente, sino la relación bilateral que nosotros mantengamos a partir de cuestiones históricas, comerciales, estratégicas y de seguridad”, afirma.No obstante, reconoce que los modelos de ambos candidatos son distintos.Mientras De la Espriella apuesta por una política de mano dura contra el crimen organizado, Cepeda propone fortalecer el desarrollo rural y la presencia estatal para enfrentar el narcotráfico desde una perspectiva social.“Cepeda quiere fomentar el desarrollo en zonas rurales para poder enfrentar al narcotráfico y el crimen organizado desde lo social, algo que puede tomar más tiempo”, explica Carranco.Nariño y Putumayo: zonas clave para Ecuador en la elecciónLos resultados electorales también dejaron una lectura geográfica relevante para Ecuador. Según datos publicados por El Tiempo, Cepeda ganó en departamentos estratégicos para la seguridad fronteriza ecuatoriana como Nariño y Putumayo.También se impuso en Amazonas, Cauca, Bogotá, Atlántico, Bolívar, Valle del Cauca, Chocó y otros territorios.De la Espriella, en cambio, obtuvo la victoria en Antioquia, Norte de Santander, Meta, Santander, Tolima, Cundinamarca y buena parte del centro y nororiente colombiano.Para Rico, la distribución territorial de la votación no es un dato menor.“Esas zonas periféricas son justamente las partes del país con más incidencia de posibilidades de acción criminal por parte de actores no estatales”, sostiene.El experto considera que la situación de departamentos como Nariño y Putumayo debe analizarse desde una perspectiva regional debido a su impacto directo sobre Ecuador.“En la relación con Ecuador se deberá entender que cada parte fronteriza hace parte a su vez de un bastión estratégico criminal, el cual deberá ser entendido como eso, como un entorno criminal completo y complejo”, explica.A su juicio, una eventual presidencia de Cepeda implicaría mantener varios de los elementos de la política actual.“Se continuaría con la Paz Total y la distancia con Ecuador mientras esté Noboa”, afirma.Incluso advierte sobre el impacto que podrían tener las zonas de ubicación temporal (ZUT) impulsadas por el Gobierno colombiano en territorios como Nariño y Putumayo.“Se beneficiarían los grupos criminales y más cuando desde Colombia se están acelerando las zonas de ubicación temporal”, sostiene.El futuro de la relación Colombia-EcuadorEn tanto, a menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial colombiana, la relación con Ecuador ya forma parte de la discusión política.De un lado está un candidato que ha construido puentes con Noboa incluso antes de llegar al poder y que comparte una visión similar sobre seguridad y combate al crimen organizado.Del otro está el heredero político del proyecto de Petro, que ha cuestionado públicamente al mandatario ecuatoriano y propone mantener buena parte de las políticas actuales.Más allá de quién gane la Presidencia colombiana, expertos coinciden en que quien resulte electo debe afrontar temas sensibles como la seguridad fronteriza, la lucha contra el narcotráfico, el comercio bilateral, la cooperación energética y la coordinación entre dos países que comparten una de las fronteras más complejas de la región.(I)
De la Espriella ya tiene acuerdo con Daniel Noboa; Cepeda lo acusa de interferir: los dos caminos que puede tomar la relación Colombia-Ecuador
Los dos finalistas llegan al balotaje del 21 de junio con visiones distintas sobre seguridad, comercio y cooperación regional.
De la Espriella (43,73%) anuncia acuerdos con Noboa sobre comercio y seguridad antes del ballotaje 21 junio; Cepeda acusa interferencia. Modelo elegido (seguridad dura vs. Paz Total) impactará riesgo y costos de hacer negocio en región andina.















