El especialista agrega que esta situación se relaciona con los hábitos de la vida moderna, como la alimentación, la falta de ejercicio y enfermedades como la diabetes, la hipertensión y la obesidad. Las consecuencias suelen ser las mismas: infartos, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
Del Conde señala que no solo importa la duración de la vida, sino también la cantidad de años que se viven con buena salud. “Hasta hace solo unas cuantas décadas era más fácil vivir una vida sana; era más fácil tener una alimentación saludable que hoy en día”, expresa. Sin embargo, destaca que Guatemala tiene una ventaja, pues todavía es uno de los lugares donde es posible conseguir frutas y vegetales con facilidad.
“Lo que la gente tiene que hacer en su vida diaria es, en primer lugar, priorizar y darse cuenta de que la salud es una prioridad. No es algo que se hace como un lujo ni solo cuando se tiene tiempo. Es una prioridad que debemos atender todos los días”, expresa Del Conde.
Según el especialista, esto implica elegir cuidadosamente qué comer y qué beber, así como evitar el tabaquismo. También recomienda reservar, por ejemplo, 30 minutos al día para caminar, de acuerdo con el tipo de trabajo y estilo de vida de cada persona.













