28/05/2026 a las 07:45h.
En innumerables ocasiones habrá escuchado eso de que el corazón es el órgano del amor, pero Aurelio Rojas, especialista en salud cardiovascular y divulgador en las plataformas digitales, va más allá de una metáfora. El experto describe durante su intervención en el proyecto educativo Aprendemos Juntos, impulsado por BBVA, la conexión biológica entre el cerebro y esta víscera hueca, desmintiendo la idea de que este último sea solo un músculo aislado.
El influencer de la salud explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Por lo tanto la conexión entre el cerebro y el sistema cardiovascular es más profunda de lo que se cree, hasta el punto de que los estados emocionales pueden influir directamente en la salud cardíaca. «Nuestro corazón es sumamente sensible a todo lo que sucede a su alrededor, incluidos los sentimientos», sostiene el divulgador durante la charla, que explica que «cuando tenemos situaciones de estrés y de ansiedad importantes», lo primero que notamos es el corazón: «esa presión en el pecho, esa falta de aire, esa taquicardia».
















