El sufrimiento diario por el pésimo servicio del transporte urbano va a seguir a pesar del acuerdo inicial logrado en los últimos días frente a la presión de los dirigentes del transporte en el distrito metropolitano de Quito, aunque ahora con la entrega de un generoso subsidio, a cambio momentáneamente de nada. El Municipio y los transportistas acordaron hace poco elevar la tarifa del pasaje urbano en 5 centavos y pasaría a 0,40 centavos a partir del 1 de enero del 2027. Mientras tanto, hasta el 31 de diciembre de este año se mantendrá en los 0,35 centavos, pero se establece una compensación económica para los transportistas financiado por el Concejo (con recursos de la gente) y que llegaría a 20 millones de dólares. Gran negocio para los transportistas mientras ganan tiempo con el mismo discurso de siempre hasta lograr el aumento de la tarifa, con el argumento de que están perdiendo en su negocio, pero esto han sostenido durante años y no se entiende si trabajan a pérdida cómo siguen en lo mismo. El acuerdo se basa en el compromiso previo de aprobar una ordenanza en el Municipio, que deberá ser elaborada para su implementación. Por cierto, el aumento de la tarifa estará sujeto a ciertas condiciones, que ojalá se cumplan.Según se ha revelado, el incremento tarifario estará condicionado al cumplimiento de determinadas obligaciones de los transportistas. Entre estas se incluyen la implementación del Sistema Integrado de Recaudo en un plazo máximo de ocho meses tras la aprobación de la ordenanza, que recién se va a elaborar; la puesta en funcionamiento de los sistemas de administración de flota e información al usuario desde enero de 2027; la certificación obligatoria de conductores otorgada por el Concejo; el refuerzo de mecanismos de control y fiscalización; la habilitación de canales de atención de denuncias y quejas ciudadanas; una inspección técnica vehicular anual adicional; y la instalación de cámaras de seguridad en las unidades. Todo hasta lograr más ingresos, inicialmente con la entrega de la compensación.Penosamente, en el pasado se han exigido estos temas pero no se ha podido cumplir debido a solo promesas y falta de concreciones. Ha sido muy difícil supervisar y controlar a los transportistas para que cumplan los compromisos contraídos y eso se refleja en las evidencias diarias del pésimo servicio que ofrecen, la mala conducta de los conductores, que hacen caso omiso a las disposiciones legales. El tema pasa por el irrestricto cumplimiento de cada compromiso contraído, pero por los antecedentes de incumplimiento vamos a lo mismo, pero el próximo año con el pago de cinco centavos más. Si en verdad la tarifa ha estado represada obedece al mal servicio que ofrecen y que no les permite convencer con un estudio técnico que el aumento se impone si no mejoran la calidad. Se trata, además, de una causa impopular porque los usuarios saben lo que reciben.Desde cuándo demuestran en los hechos, no en la mesa de discusiones y exigencias, el mejoramiento del servicio, la calidez en el trato, la observación de las normas, el respeto de las paradas, el evitar los excesos de velocidad. Cuál es el plan concreto de capacitación, con horas y plazos de aprendizaje. Todo está por construirse. (O)
Miguel Rivadeneira Vallejo: El cuento de siempre | Columnistas | Opinión
Por cierto, el aumento de la tarifa estará sujeto a ciertas condiciones, que ojalá se cumplan.













