La prestación contributiva por desempleo es la ayuda a la que todos los trabajadores desean recurrir cuando se quedan sin empleo, dado que es la de mayor cuantía, mantiene las cotizaciones y, además, es de las que más duran. Pero para poder percibirla hay que reunir las cotizaciones suficientes. Uno de los principales requisitos para cobrar el paro es reunir una cotización de 360 días "dentro de los 6 años anteriores a la situación legal de desempleo o al momento en que cesó la obligación de cotizar", explica la página web del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal). Pero la cotización no solo funciona como criterio para filtrar quién cobra el paro, también sirve para medir el tiempo que se cobra la prestación.
Lo ha recordado el propio SEPE en su perfil en la red social X: el periodo de cobro del paro "se calcula teniendo en cuenta el tiempo de ocupación cotizado a desempleo durante los seis años anteriores a la situación legal de desempleo".
El organismo hace referencia a lo que recoge la Ley General de la Seguridad Social, que en su artículo 269 (puede consultarlo en este enlace) incluye una escala con los periodos cotizados y su equivalencia en tiempos de cobro del paro. Por eso, los trabajadores pueden saber con antelación cuánto paro van a cobrar en función del tiempo que han cotizado. Por ejemplo: ¿cuánto paro se cobra con cinco años trabajados?










