Editorial Expansi�nActualizado 1

JUN.

2026 - 12:10La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodriguez, durante el 27 Congreso de las Juventudes Socialistas celebrado en la sede de UGT, en Madrid.Kiko HuescaEFELo que tensiona los precios y la oferta de alquileres es el exceso de intervencionismo. Todos los problemas de asequibilidad que pretend�a resolver el Gobierno se han agravado.La ca�tica situaci�n del mercado inmobiliario en Espa�a es la prueba de que las pol�ticas ultraintervencionistas �nicamente sirven para empeorar las crisis de oferta. La aprobaci�n de la primera Ley de Vivienda estatal fue presentada por el Gobierno de PSOE y Sumar como la palanca para solventar los problemas de asequibilidad de la vivienda derivados del r�pido agotamiento del stock de pisos y la lenta recuperaci�n de los ritmos de edificaci�n tras la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el balance que ofrecen los datos despu�s de tres a�os de aplicaci�n es irrefutable: el coste de los alquileres ha crecido un 30,7% desde 2023, la bolsa de inmuebles disponibles para arrendar se ha desplomado otro 30% y los propietarios no se atreven a volver a ofertar sus pisos en el mercado a pesar de los incentivos fiscales ofrecidos debido a la inseguridad jur�dica que genera la sobreprotecci�n legal a los inquilinos. En promedio, los alquileres han subido por encima de la inflaci�n registrada en todas las capitales de provincia.Zonas muy tensionadasLas grandes ciudades que concentran la demanda de vivienda a causa de la presi�n demogr�fica o por haber captado el inter�s de los inversores financieros conforman el epicentro de la crisis agravada de la vivienda en Espa�a. Barcelona, la �nica capital en la que se han declarado las zonas tensionadas que habilitaba la Ley de Vivienda estatal, y donde a�n persisten otras restricciones de car�cter auton�mico y municipal, es el caso m�s claro de las consecuencias nocivas de la sobrerregulaci�n: en la ciudad condal se ha reducido la oferta de pisos en alquiler un 69% -ca�da que no es homog�nea con la de otras urbes de mucha menor dimensi�n que han registrado ca�das parecidas, como Huesca y Oviedo-.Demanda creciente Los precios de los inmuebles a�n disponibles han crecido menos que en otras grandes ciudades como Madrid, lo cual se explica por los topes a las subidas de los alquileres decretados por la Generalitat de Salvador Illa y tambi�n por la reducida dimensi�n que tiene ahora el mercado de arrendamientos en la capital catalana. Por contra, en Madrid s� se registra un fuerte aumento del coste de los alquileres (42% desde 2023) al calor de la pujante demanda por parte de particulares, inversores y fondos, que alimenta el discurso extremista de la izquierda contra la inversi�n profesional a pesar de que su peso en el mercado sigue siendo muy escaso. Pero el comportamiento de la oferta disponible resulta menos preocupante, ya que se ha reducido la mitad que en la ciudad condal, un 30%. Un comportamiento que los expertos atribuyen al trasvase de muchos inmuebles al segmento de compraventa de vivienda usada para obtener mayores plusval�as. Y es que lo que tensiona de verdad los precios y la oferta es el exceso de intervencionismo.Una crisis asim�trica Los problemas del alquiler se han trasladado de manera progresiva desde las principales urbes a las ciudades medianas de la pen�nsula en este trienio negativo, lo cual explica que �stas registren incrementos de precios del 30% en Zaragoza, Valladolid, Zamora, Castell�n de la Plana o Palencia pese a que, sobre el papel, no parecen destinos prioritarios para invertir para destinar esos pisos al alquiler. Esta subida de los precios ha acelerado los ritmos de reducci�n de la oferta que ya se ven�an registrando previamente. Fen�menos como la generalizaci�n del teletrabajo en algunos sectores han propiciado el traslado de profesionales y sus familias a las ciudades perif�ricas de las grandes ciudades e intensificado ese proceso. As�, la disponibilidad de pisos ha ca�do por encima del 20% en Guadalajara o Toledo, si bien el recorte ha sido m�s intenso en las capitales de provincia catalanas, seguidas de Bilbao, Pamplona y San Sebasti�n en el norte, y de Sevilla o C�rdoba en el sur. La excepci�n a esta tendencia son los casos de C�ceres y Cuenca, con alzas superiores al 60% en la oferta de alquiler, junto a Almer�a y Lugo, con avances en el entorno del 20%, mientras que en �vila y Lugo tan s�lo suben un 10% y un 9%, respectivamente.Opini�nEditorialInmobiliarioMercado inmobiliario